
Las olas que bañan mansamente el puerto de Oslo han tenido hoy un invitado de excepción, un valiente. El consejero delegado de Opera Software aseguró el pasado 21 de abril que si un millón de personas descargaban la nueva versión de su navegador en menos de cuatro días iría nadando desde Noruega hasta Estados Unidos (parando en Islandia para tomar una taza de chocolate caliente en casa de su madre).
Jon S. von Tetzchner lanzó el guante en una reunión con su equipo poco después de colgar Opera 8 (el entusiasmo es mal consejero…). Pero los de prensa, que son así de graciosos, publicaron la nota en el web y le dieron carácter público a la bravuconada.
Y claro, te puedes esperar cualquier cosa de los internautas. El pasado día 23 ya se había superado la barrera del millón de descargas. Jon S. von Tetzchner es un hombre de palabra.
Hoy ha comenzado la primera etapa de su largo viaje. Hoy ha dejado los fríos fiordos de Oslo camino de la lejana Islandia, donde le espera su madre. Hoy, y tras luchar más de una hora con el traje de agua, se ha lanzado a las profundidades ajeno a cualquier temor y a ese último recuerdo natatorio que atesora, no nada desde su adolescencia.
Sporting the Norwegian and the U.S. flag as an appropriate symbol of the journey ahead, the company inflatable raft, “Phantom”, had been duly prepared for the long trip. Manned with a satellite phone, maps, food, water and a book with inspirational quotes from the Viking sagas, Opera’s PR manager, Eskil Sivertsen, has taken it upon himself to row alongside Jon for the duration of the trip, partly out of guilt for having made his CEO’s bold statement public.
Cuando se alejaba los más atentos le han oído exclamar “¡Miradme, estoy flotando, estoy flotando!”?.
En el web de Opera prometen novedades para mañana por la mañana. Por cierto, el tremendo ritmo de descargas del navegador ha pillado con el pie cambiado a la empresa, que no ha podido satisfacer todas las peticiones.
XDDDDDDD me parto