En esta (nueva) época de grandes compras, de inversiones en proyectos de Internet siempre es una mala noticia que una empresa, que un proyecto (con todo lo que esto implica de ilusión, de esfuerzo, de apuesta y desvelos) eche el cierre.
Feedmanía tira la toalla. José Manuel Abraldes (a la cabeza desde el principio junto con Nacho Palou, y ahora gestor en solitario) ha hecho cálculos y considera que lo mejor es parar.
La acumulación de trabajo, tiempo y dinero perdidos ha sobrepasado con creces lo que me puedo permitir. Al contrario que otros servicios, del tipo que sean, no existe ninguna empresa ni otro tipo de respaldo económico tras éste. Solo hay una persona sin empleo.
Hay personas que por su situación personal y profesional pueden mantener un servicio que les cuesta una razonable cantidad de dinero y tiempo. Otras en cambio, no podemos.
Actualmente Feedmanía requiere varias horas de dedicación diaria, un servidor dedicado y una constante monitorización. Caso de añadirle más funcionalidades necesitaría no ya una dedicación completa, sino un equipo de personas.
Abraldes no pone paños calientes a los motivos del cierre. Feedmanía no es rentable.
La publicidad AdSense emitida hasta ahora sólo ha proporcionado una fracción de lo que cuesta la máquina dedicada durante un mes, y por supuesto nada de lo que cuesta el tiempo y esfuerzo diarios. Aunque el nivel de tráfico no es del todo malo, el número de usuarios es pequeño.
La publicidad aquí no es una vía de ingresos, porque ?como decía- como soporte publicitario el servicio no funciona. Quizás dentro de uno, dos o cinco años existan fórmulas que sí sean válidas para un servicio como este. Hoy por hoy no parece haberlas.
Esos 1.800 usuarios son personas registradas que han entrado a leer sus feeds suscritos en los últimos tres meses. A diario entran unos 350, y en los últimos 30 días, 1.000 usuarios. El resto de visitas son realizadas por personas que están de paso, o que simplemente leen los feeds “desde fuera”, sin tener una cuenta y una lista de suscripciones.
Puede parecer que el servicio era más popular, que tenía más tráfico y más usuarios. A menudo los blogs ?especialmente- producen un efecto de sobre valoración de un sitio web determinado. Lo he comprobado no sólo con Feedmanía, sino con distintos sitios web que sin mostrar estadísticas de visitas se suponían populares, teniendo en realidad pocos o muy pocos usuarios y tráfico. Eran muy populares? dentro de un reducido círculo de personas. A esto, yo particularmente le llamo el efecto “inflado” de los blogs.
Pero hay también una reflexión de Abraldes para la preocupación.
Podía ocurrir también que hubiese quejas por dicha emisión publicitaria en feeds publicados bajo licencia Creative Commons no comercial. Tan sólo ha habido una. El servicio está preparado para excluir feeds cuyos propietarios así lo soliciten por disconformidad con la emisión de publicidad o cualquier otra razón. No obstante, no ha sido necesario.
En fin, uno que se va. Es una pena enorme que ninguna empresa pueda buscar en el fondo de sus bolsillos para hacer que un proyecto como este sea viable. Un proyecto que funciona, que es de aquí y que, seguro, no es tan caro.
Como usuario que soy de feedmania, José Manuel, un abrazo y ánimo. Somos muchos los informáticos que estando en paro estamos haciendo cosas gratuitas para otros, yo por ejemplo hago webs para asociaciones a las que no puedo pedir dinero porque no lo tienen.
Espero, muy sinceramente, que feedmania pueda volver y ser rentable, y regenerar riqueza y empleo…
qué triste son estas noticias.
A los de La Tejedora, gracias por informar.
Jesús.
http://feedmania.com/usuario/tentenecio
Y feedness [http://feedness.com] libera su codigo [http://www.htmllife.com/archivos/liberando_feedness/]