
Esta mañana me encontré con el trabajo de Dan Maynes, de la Universidad de Standford, en alguna de las fuentes RSS que consulto. Este investigador presentó (pdf) en el congreso tecnológico CHI 2005, celebrado en Portland, dos propuestas para modificar el modo que nos comunicamos con los ordenadores, BeanCounter y TasteScreen. La combinación de ambas da lugar a una tecnología que añade sabores a lo que vemos en pantalla, de forma que basta acercar la lengua a ésta para recibir un poco más de información, gustativa en este caso, sobre la página que visitamos. Temiendo que la cosa pase a mayores y alguien sea incapaz de tragar después de poner a prueba sus papilas gustativas, le doy un repaso al menú de Google (vía Dirson), pero no encuentro ningún LCD o pantalla. Menos mal. Para completar la jugada Engadget hablaba ayer del microondas de la imagen. También combina una pantalla con la comida pero es otra historia que plantea nuevas dudas. Por ejemplo, en este caso, ¿es bueno o malo que el dispositivo se caliente?.
Lo de Maynes es alucinante, asqueroso y poco práctico, pero me encanta como juega con la idea de nuevas formas de interacción, interfaces para saborear. Su conferencia en CHI 2005 ha sido comentadísima, fue extremadamente corta y más parecía una sesión de stand up comedy …