El dinero tampoco descansa en agosto, pregunten en Mountain View. Dos de los gigantes más poderosos de la Red han sellado una alianza que agita de golpe todos los mercados de la Red: el de las búsquedas, el de la publicidad y el de la gestión de las comunidades.
News Corp. (propietaria entre otras de la Fox) han firmado un acuerdo con Google para que éste sea el buscador que rija en MySpace, la comunidad de usuarios más pujante de Internet. Google pagará (al menos) 900 millones de dólares por gestionar durante poco más de tres años la publicidad del sitio.
Google ha conseguido hacerse así con uno de los negocios que todavía andaban en el aire. Murdoch, dueño último de MySpace, había tentado a todo el abanico de buscadores y han sido los de Mountain View los que finalmente han pujado más alto por una ración publicitaria que, muy probablemente, no parará de crecer al menos durante unos años. MySpace se ha situado como una de las comunidades más visitadas de la Red y ahora mismo le genera un 11% de su tráfico al propio Google en Estados Unidos.
Con la firma de este nuevo acuerdo, que se suma a otros similares ya rubricados (por ejemplo) con AOL, Google consolida aún más su posición de superioridad en el mercado de los buscadores (y del proporcional mercado publicitario) dejando a Yahoo y Live en una posición algo desvalida. Aún así, todavía queda mucho que comprar”¦
Si no fuera por el converso Mad Max y sus noches locas de alcohol y antisemitismo, servidor no habría llegado a TMZ ni por asomo, tal es mi despiste de lo que se cuece en la blogocosa. Pero gracias al redentor de los mayas, TMZ se ha hecho un hueco con estruendo entre las bitácoras de influencia y relumbrón: fueron ellos los que sacaron la exclusiva sobre el desbarre de Mel Gibson y ahora Nielsen les ha confirmado como un medio de referencia en la Red: en el mes de junio consolidaron una audiencia de 4,5 millones de usuarios únicos y la entrada sobre el director australiano acumula ya más de 5700 comentarios.
¿Y cual es el secreto del éxito? Probablemente la temática: la mayor parte de los contenidos del “˜blog”™ son cotilleos, chismes e información cardiaca coordinada por un periodista veterano (55 años) que ha conseguido el apoyo de un gigante como AOL para garantizar su alojamiento y muchos (muchos) medios. Y así, apostando por el ruido y un tono informativo más cercano a la escandalera que al respeto, TMZ se ha colado entre los grandes de la información de colores tales como Variety o Hollywood Reporter confirmando así la pujanza de las bitácoras de tono irreverente sobre las figuritas del “˜star system”™. ¿Algo similar por estos lares?
Antes de nada, permítanme saludar desde este humilde atril a nuestros (seguramente nulos) lectores desde ese bello país que es Canadá. Hecha esta pequeña salvedad, vamos a abrir una vez más nuestras puertas a las encuestas absurdas y las estadísticas tontorronas.
Esta vez es el periódico francés “˜Le Monde“™ el que nos ofrece este estudio sobre los internautas (canadienses), decidan ustedes si lo extrapolamos a nuestras latitudes. Según el Instituto de Estadística del Canadá los grandes consumidores de Internet son menos activos, más solitarios, dedican poco tiempo a sus hijos y sus seres queridos y suelen tener menos ganas de salir.
Según esta encuesta, realizada a unos 20.000 canadienses, estos sujetos tampoco se esmeran en las labores del hogar, le roban tiempo al sueño, se relajan poco y tampoco piensan demasiado. En su mayoría (esto seguro que lo intuían) son hombres con pocas dotes sociales, muchos de ellos en paro y con escasas relaciones en su entorno (el artículo, no se lo pierdan, viene ilustrado con una ““muy sutil- captura de meetic).
Pero no todo es así de tremendo, los internautas (siempre los canadienses) tienen algo bueno: son más aficionados a la lectura y se estresan menos que el resto (Según este estudio basta con conectarse una hora al día fuera del trabajo para ser “gran usuario de la Red”?).
Y si, estamos en 2006 y esto sigue siendo lo que las estadísticas dicen de gente como usted y como yo. Sólo falta el detalle de las gafas pegadas con celo y las camisetas de South Park”¦

Al final de esta bella historia, él no era un asesino geek armado con un hacha ni ella resultó ser un pervertido con problemas de socialización y una erupción cutánea. Al final de esta historia surgen dos personas que se quieren por la casualidad de un algoritmo.
Rory Blyth es un empleado de Microsoft enamorado de su directa competencia: Google. Aun a riesgo de que esta declaración le haga perder dinero, provoque que baje la cotización de su empresa o no pueda pagarse sus caprichos, Rory está enamorado de Google porque Google le ha traído el amor. Como suena.
Rory Blyth está muy bien posicionado en Google, buscando por su nombre de pila se coloca como el primer resultado pasando así por encima de otros Rorys. Incluso del Rory que Tee andaba buscando.
Tee es la protagonista de este libelo romántico, Tee buscaba a una estrella del rock llamada Rory pero acabó leyendo el blog de un empleado de Bill Gates. Luego de releerlo, decidió mandarle un correo que supuso el primer eslabón de una cadena de miles de palabras escritas (y posteriormente habladas) que llevaron a Rory y Tee a intercambiar miles de megas.
Sus familias y amigos pensaron que estaban locos cuando decidieron verse”¦ fue la casualidad de una búsqueda la que los unió y eso era sospechoso: él podría perfectamente ser un desequilibrado con un arma sanguinolenta y ella tenía muchas papeletas para ser un camionero ocioso. Pero no fue así, ambos son lo que dijeron ser en esos largos correos y ahora son felices.
Rory sigue trabajando en Microsoft aunque asegura que está dispuesto a fingir por algunos minutos que su empresa y Google no están dispuestas a lanzarse a la yugular de la otra armadas con la cuerda de un piano”¦
La filosofía de carpeta más barata lleva siglos defendiendo que las mejores esencias se guardan en tarros pequeños. Este axioma tan tontorrón es también verdad aplicado a la seguridad en la Red: ser pequeño es una gran manera de protegerse. Desde hace años el malware se ceba con sistemas operativos de masas y exploradores de éxito y suele dejar indemnes a los rivales minoritarios. Es de cajón que Apple o Firefox no son más seguros que Windows o Explorer, lo que pasa es que son más pequeños y, la mayoría de las veces, no interesa atacarlos. Seguramente, sometidos a la misma presión que los grandes, cederían con similar estrépito.
Pero este problema se reproduce también en su supuesto remedio: los antivirus más famosos son también los más frágiles. El 80% del código malicioso se cuela por las rendijas de los sistemas de seguridad más comunes. En resumen, los antivirus superventas no funcionan.
El motivo es fácil, los encargados de desarrollar malware prueban su código contra los paquetes más habituales de compañías como Symantec, McAfee o Trend Micro para asegurarse una difusión masiva ya que estas tres marcas copan la mayor parte del mercado del miedo. Y frente a estas (que dejan pasar casi todos los ataques) servicios como Kaspersky (de origen ruso) consiguen bloquear el 90% de las oleadas. Pero claro, esta empresa apenas si controla el 0.7% del universo de la seguridad.
Así, las empresas de seguridad al final no parecen cumplir con su cometido no por capacidad, recursos, velocidad de respuesta o habilidad sino por un problema siniestro: el éxito.
MySpace (recién derrota por YouTube) es el web de referencia para los chavales de EE UU. Genera un tráfico descomunal y ya se ha convertido en una especie de estándar de consumo que ha arrastrado a la industria del ocio como nuevo foco de interés comercial. Es un coloso y es ahora mismo la gran comunidad de la Red. ¿De toda la Red? No, sólo de jovenzuelos.
Para paliar ese enorme hueco demográfico, el fundador de Monster ha sacado a la luz su nueva página, Eons, una comunidad para los hijos del baby-boom, aquellos americanos que ahora cuentan ya más de 50 años. Este corte de población suma 86 millones de habitantes, de los cuales más de 44 millones se conecta a la Red, un campo enorme para el negocio de Jeff Taylos que, además, ha adaptado MySpace a su nuevo nicho.
¿Y cual es la primera adaptación del servicio? Obituarios.
Efectivamente, Eons notificará a sus usuarios las muertes de sus conocidos o de la gente a la que podrían conocer para poder así planificar servicios funerarios desde casa. Por si esto fuera poco, Eons dispone de simpáticos juegos para calcular los años que nos quedan y pistas para una vida más saludable. ¿No me digan que no se les encoge el corazón?
Ah, por cierto, Taylor tiene 45 años, no entra en su propio ‘target’.
De tanto repetirlo, al final el dinero se ha volcado con la comunidad, con el ruido y el poder de los usuarios. AOL dejó en manos de un blogger su reforma, Yahoo se lanzó a comprar, Google confía en el poder de la distribución en red“¦ El 2.0 ha generado el buzz y ahora empieza a contar billetes.
El capital anda rondando a los grandes servicios, pero también se asoma a los pequeños usuarios. Así, uno de los usuarios más activos de Digg ha sacado a subasta su perfil y la puja supera ya los 700 dólares. La compra podría parecer absurda, pero en esta nueva economía de los consumidores activos, podría tener sentido: Calacanis está dispuesto a pagar a los internautas más despiertos.
En otra escala, la de los millones, se sitúa YouTube como la novia deseada. Después de que se empezase a dibujar su posible precio (787.401575 millones de euros ““la cifra empuja a la guasa), ahora toca buscarle pretendientes. En ZDNet Russell Shaw aprovecha las fechas veraniegas para listar a los seis que “comprarán”? YouTube. Así, sin condicionales, en futuro perfecto.
Los candidatos son perfectamente coherentes y le aportarían al comprador algo que les falta: un canal poderoso y una enorme población de usuarios. Según el autor del artículo, Yahoo! es el mejor situado, pero lean, no descarta a Microsoft o Sony, dos gigantes normalmente mucho más faltos de reflejos. Sea cual sea finalmente el pagador, se llevará un servicio de enorme músculo pero que todavía anda recorriendo los filos del peligro.