Quiénes somos

Ordenadores patrocinados

Google no es un buscador, es una enorme plataforma de gestión publicitaria que se expande en todas las direcciones en las que puede haber negocio vendiendo espacios patrocinados. La lista empieza a ser aterradora: correo, mapas, contenedores de fotos, hojas de cálculo, editores de texto… un ramillete de herramientas (todas en Red) que no son masivas pero que van copando todas las áreas de interés de un usuario.
Desde hace año se ha venido hablando del siguiente paso del gigante y la primera hipótesis era obvia: visto el enorme caudal de servicios que ya poseen y la importancia que ha obtenido la Red, lo normal era lanzar un sistema operativo en su mayoría disponible de forma remota. Los padres del invento lo han negado siempre pero cada vez se oían más rumores.
Calacanis (ese señor que no sabe estar en paro) es el que hoy nos regala un pantallazo del supuesto invento: un equipo de Dell patrocinado por Google con una suite completa de sus aplicaciones y que, dice Calacanis, saldrá a la venta a lo largo del año que viene con un precio muy por debajo del mercado. Dell pone la caja, Google empieza a ofrecer programas hasta que cierre el ciclo completo del sistema operativo en 2008.
¿Y cómo se consigue la reducción de precios? Fácil, vendiendo más publicidad desde el propio ordenador. Con una configuración de batalla pensada para Internet el usuario del equipo se convierte en cliente y por tanto en objetivo de más espacios patrocinados que le acompañaran en todos los programas ofrecidos por Google.
El Plan de Dominación Mundial da así un paso enorme al colarse de forma nativa en nuestros ordenadores que se convierten en terminales de una red superior de distribución de contenidos patrocinados.  Equipos más baratos a costa de aguantar algo de publicidad.
Si esta es la alternativa a un PC con Windows que ofrece Google, servidor se queda mejor rodeado de manzanas y pingüinos.

20 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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Nintendo se aficiona a los tribunales

Cuando hace unos días informábamos de la denuncia contra Nintendo por violación de patentes ya nos temíamos que ese no iba a ser sino el comienzo de un largo peregrinaje por los tribunales. Es que no falla, nada mejor que el éxito para atraer a los abogados. Los de Mario tendrán que pasar esta vez ante los tribunales tras haber sido denunciados por la “naturaleza defectuosa” de la correa del Wiimando. Efectivamente, esa correa que tanto ha dado que hablar. Nintendo ya ha anunciado que sustituirá todas las que sean necesarias así que, permítanme renunciar una vez más a mi buena fe y suponer que en este caso no hay más interés general que defender el ánimo recaudador de los querellantes.

19 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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Confianza en el P2P (y en el Enano Rojo)

Mientras que una parte de la Industria se afana en imponer un tipo de plástico y la representación de los autores rellena querellas, en la Red no esperan a nadie. Ahora que todos vamos teniendo claro que el futuro pasa por las descargas y que los sistemas de P2P son la alternativa más eficaz para los usuarios, algunos medios tradicionales están dando los pasos correctos para afianzar (en el apartado técnico y legal) lo que ya es moneda corriente entre la comunidad.
Azureus, uno de los clientes más populares de BitTorrent, presentó hace unos pocos días Zudeo, su plataforma de descargas legales de Alta Definición. Si de base el proyecto pintaba sólido, el espaldarazo recibido hoy es reseñable: la BBC ha anunciado un acuerdo de distribución con Zudeo para que sobre esta red se compartan muchos de sus programas. Además se espera que Azureus amplíe en breve su catálogo de socios mientras que uno de sus competidores, Venice Project, empieza a dejarse ver (por ahora en privado) con muy buenos resultados.
Finalmente disculpen la nostalgia, pero lo mejor de este acuerdo es que entre los programas ya disponibles para su descarga en Zudeo está ‘Red Dwarf’, una serie absolutamente mítica.

19 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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¡Oh no, un combo!

El año que se nos viene encima promete regalarnos grandes momentos de diversión gracias a la lucha entre formatos de Alta Definición. La pugna no solucionada entre el HD DVD y el Blu Ray nos deja a los consumidores en una situación ciertamente desventajosa: hay que escoger un reproductor en detrimento de otro o aflojar una suma casi ridícula de dinero para tener dos cacharros debajo de la tele.
A día de hoy nadie ha sabido dar motivos realmente convincentes que desequilibren la balanza a favor de Sony o del consorcio rival: ambos se parecen mucho, hacen más o menos lo mismo y tienen el mismo recorrido de mercado (llevado, todos ustedes lo saben, hasta la PS3 y la Xbox360). Hasta aquí todo normal, si no fuese porque algunas películas (por ejemplo) sólo se podrán ver en uno de los dos electrodomésticos… Absolutamente ridículo para un usuario final que se sentirá, con toda la razón, como en la década de los 80 cuando se batían el cobre los (ya finiquitados) vídeos de VHS, BETA y 2000.
Aquella pelea peregrina amenaza con reproducirse ahora manteniendo los matices más sonrojantes: cuando todavía ninguno de los dos formatos ha empezado a popularizarse los fabricantes ya se plantean sacar lectores híbridos para ambas tecnologías. Era de cajón ya que, poniendo por ejemplo a Amazon, ahora mismo hay casi las mismas cintas a la venta para cualquiera de los dos soportes: unas (escasas) 200. Vivir para ver.
Pero lo más bochornoso de todo el lío es que ninguno de los dos formatos llegará a viejo: el éxito de las descargas en Internet (que ya se están pasando a la Alta Definición) y el precio cada vez más ajustado de los discos duros va a revolucionar el horizonte de consumo doméstico hacia una nueva manera de acercarse a los contenidos audiovisuales (sean de cine, televisión o videojuegos): ¿qué sentido tiene acumular discos de plástico si se puede almacenar todo en memorias de centenares de gigas?

19 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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Expansión idiomática

LastFm expande su área de negocio. Desde hoy una de las redes sociales musicales más interesantes de la Red estrena nuevo dominio en francés y además se podrá consultar en más idiomas (entre los que se cuenta el español). Obviamente el triunfo en la nueva economía habla inglés, pero el siguiente escalón del éxito pasa por consolidar los mercados locales en sus idiomas maternos. MySpace también desembarcará pronto por aquí (eso cuentan).

18 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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Aprendiendo a contar

En los años noventa, cuando Internet pasó de ser residual a ser minoritario hubo que buscar un modelo con el que monetizar un nuevo medio que se prometía masivo. Así aparecieron los ‘banners’, unas pastillas de colores que parpadeaban en la zona superior de las páginas y que destacaban por chillonas (y por muy poco más). La idea se agotó en breve y se confirmó demasiado pronto que nadie les prestaba atención. Entonces los publicitas se pusieron ocurrentes y llenaron los sites de anuncios animados que te asaltaban en mitad de la lectura con inopinadas músicas o verdaderos asaltos comerciales muy poco eficaces ya que provocaban bastante más rechazo que interés por las marcas anunciadas.
Los publicistas y comerciales tenían (tienen) prisa por ganar dinero: saben que la población de internautas crece pero no tiene demasiado claro como atraparla y entonces les ofrecen mucha publicidad al primer golpe de vista. Y así estamos desde hace años: Las estadísticas de audiencia de los medios digitales son mucho más fiables que las de cualquier medio convencional, pero nadie se las acaba de creer del todo. ¿Millones de usuarios? ¿Decenas de millones de páginas vistas? ¿de qué vale toda esa exactitud cuando todavía andamos buscando la forma de mimar a nuestras audiencias? Mucho de este tráfico proviene de buscadores, o de enlaces así que la cabecera del medio (y de golpe mucha de su publicidad) deja de tener demasiado valor para el internauta que picotea lo que busca y sigue su camino.
Quizá para lo que se nos viene encima ahora (accesos desde dispositivos portátiles, media centers, sindicación masiva…) lo importante no va a ser la cantidad de tráfico sino la calidad de las sesiones: hace unos días se conoció que MySpace había superado a YouTube en número de páginas vistas pero… ¿es esto suficiente?
No debe de serlo cuando ComScore y Nielsen, dos de las mayores compañías dedicadas a la medición de audiencias, están buscando un nuevo modelo de “contar” Internet menos basado en el número y más sustentado en el tiempo de visita. Las empresas de contenidos tienen ante si una decisión que tomar: apostar por seguir sumando miles de internautas a los que maltratar con anuncios aberrantes o consolidar sus audiencias y buscar nuevas formas de vender productos que no alienen la navegación.

18 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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200 millones de ex bloggers

No hay nada como estas fechas (tan señaladas) para encontrarse en los medios con todo tipo de resúmenes anuales y, sobre todo, con esos catálogos de predicciones para los meses que vienen que luego, a año vencido, nadie comprueba. El augurio que nos ocupa hoy confirma la máxima de que ‘todas las modas son pasajeras’: según un informe de Gartner a lo largo del próximo 2007 se alcanzará la población máxima de ‘blogs’ y luego el fenómeno irá perdiendo velocidad de crecimiento.
Dice esta consultora que la cifra se estabilizará en torno a los 100 millones de bitácoras (todavía por encima de los 57 millones que contaba Technorati el pasado mes de octubre) en unos meses. El guarismo sigue siendo impresionante, pero como confirma Gartner, el ritmo de expansión de la blogosfera empieza a ralentizarse muy levemente. Aquellos ritmos de duplicación de la blogocosa no parece que vayan a volver después de que el universo de bitácoras se haya multiplicado por 100 desde 2003.
El razonamiento de Gartner se sustenta en que la aceleración ya no es la que era, pero deja de lado horizontes en plena eclosión como el caso de China que, incorporada más tarde a este canal de comunicación, está sacando un partido impresionante a sus posibilidades (a pesar de las limitaciones de la censura).
Independientemente del nivel de acierto de la consultora, el informe deja una cifra peculiar: en el 2007 podríamos sumar 100 millones de bitácoras, pero también habríamos restado un total de 200 millones de bloggers que se sumaron al carro pero ya se han bajado.

14 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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Le web 3, la conversación que no fue

Loïc Lemeur, principal impulsor de Le Web 3, cerró el martes el congreso pidiendo disculpas a quienes no les hubiera gustado la presencia de políticos y, sobre todo, la intervención de Sarkozy, que permaneció veinte minutos en la sala, ni se sentó y no admitió pregunta alguna. La invitación a quienes luchan por la presidencia francesa es interpretada por muchos estos días como una puerta abierta al mensaje electoralista de siempre, y cargan contra Lemeur por reducir el tiempo de algunos ponentes y dejar fuera a otros para colar, precisamente, al candidato que apoya en los próximos comicios.

Sarkozy y Lemeur en Le Web 3

Nada nuevo bajo el sol. La decepción, en mi caso, proviene más de las pocas novedades vistas, de la deficiente organización y de la caña que se le metió a algunos de los emprendedores que presentaron sus proyectos, que de una supuesta sorpresa por el apoyo de Lemeur a Sarkozy. El primero dio la oportunidad, a todo aquel que quisiera tomarla, de entrar en el debate, de escuchar otras ideas y responder las dudas de los asistentes. Simon Peres y François Bayrou la aprovecharon en parte, y (llamadme inocente), hicieron albergar la esperanza de poder ver al candidato de la UMP en otro registro. Pero Sarkozy, que a apenas cinco metros resulta tan impresionante orador como en la tele, prefirió el registro de siempre. Uno ya andaba comparando al político español con estos franceses tan avanzados cuando tuvo que admitir que, al final, todos prefieren colar el mensaje en sus tres minutos de telediario que enzarzarse en una breve y poco vendible conversación con la plebe. Rajoy, Zapatero, todavía podéis tomarles la delantera a estos en el próximo Beers and Blogs del barrio. Os lo han puesto en bandeja.

Si hay que hablar de decepción he de mencionar sin duda la ausencia de Michael Arrington, esa fábrica de millonarios con pies y manos cuya no asistencia no fue expicada ni excusada… A él también le ha salpicado la polémica suscitada por el discursito de Sarkozy -ojo con el aviso de este a los bloggers: “tendréis que aceptar algunas regulaciones”-, que puede llevarse por delante al representante de la empresa en Reino Unido. Y es que cuando la política se mete por medio…

14 de Diciembre, 2006 por Pablo Fernández
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Volver a tocar la música

Hasta hace un años la música se tocaba, se disfrutaba del polvo acumulado en los lomos de los discos y se paladeaba cada página de los libretos. La música era un objeto tangible que se disfrutaba también con los dedos que posaban la aguja sobre el vinilo con mimo.
Con la llegada de las cintas de casette mucho de este ritual se evaporó y no volvió hasta que se extendió el CD. Este formato nos regaló enormes cajas: cada nuevo disco de Jane´s Addiction, por ejemplo, era un alarde de diseño, ingenio y arte gracias a sus pequeños libros de letras. De aquella época (y de esta, todavía) también recuerdo los  discos de Pearl Jam que junto con la música vendía una experiencia pequeñita pero sabrosa con esos libretos de estrofas escritas a mano y esa selección de fotos que marcaron un estilo para mucha gente de mi generación. Casi todos los CDs que recuerdo con gusto han sido manoseados, releídos y prestados a decenas de amigos.
Luego llegó Internet, las descargas, los servicios de P2P, y las tiendas ‘online’ de venta legal. La música pasó a ser sólo sonido y alguna carátula de calidad sospechosa. La industria de la música se volvió más huraña con los soportes físicos y dejó de mimarlos: triunfó el formato digital y los CDs empezaron su declive.
Pero entre los melómanos seguía latente el fetiche, la necesidad de poseer algo que tocar, de un objeto físico al que confiar emociones que no se pueden dejar en manos de un disco duro.
Y la reacción ha sido sorprendente: en el Reino Unido se vendieron en el 2001 apenas 178.831 singles en vinilo. El año pasado se distribuyeron 1.87 millones de copias y este año esa cifra se podría doblar. Aquel viejo disco de 45 revoluciones vive una segunda época dorada. Decenas de grupos se presentan ahora ante su audiencia sólo en dos formatos: las descargas en la Red y el vinilo que se ha convertido en una especie de nuevo objeto de culto para sus seguidores. Todo aquel alma que perdió el CD lo ha recuperado un formato para el que muchos no tenemos lector.
Quizá lo de menos es poner ese vinilo de siete pulgadas a sonar, quizá lo que importa es volver a tocar la música que ahora escupen los altavoces del ordenador.

13 de Diciembre, 2006 por Ícaro Moyano Díaz
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No es una burbuja, es darwinismo

Las empresas ya no tienen tantas ansisas por atraer financiación externa, cuentan en Le Web 3, pero muchas apuntan al mismo target al mismo grupo de consumidores, por lo que muchas de ellas desaparecerán en el futuro por efectos de la propia competencia. Incluso si el hundimiento se convierte de nuevo en un fenómeno generalizado, no deben ustedes hablar de burbuja, no, son los efectos de la evolución del mercado. Darwinismo.

12 de Diciembre, 2006 por Pablo Fernández
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