Hace poco más de un año un estudiante brillante de Informática podía aspirar a firmar un contrato por valor de unos 70.000 dólares. Ese era el precio de mercado para los mejores cuyo destino estaba asegurado al abrigo de las tecnológicas. Hace un año la mayoría de estos talentos juveniles emprendía camino hacia Google, pero ahora el trazado empieza a cambiar.
La irrupción de FaceBook en el mercado laboral está provocando un rapidísimo fenómeno inflacionista. La red social más en auge ha inyectado un dineral en el mercado y sube la puja por los nuevos licenciados hasta alcanzar los 92.000 dólares. Google no piensa quedarse atrás y tira de chequera para asegurar salarios de 95.000 dólares con una proyección de 130.000 para aquellos que acaben de directores de producto en Mountain View.
Así, esta carrera por cazar a cachorros ha provocado que la mayor parte de los futuros diplomados ya tengan un contrato en mitad de esta subasta cuando todavía quedan meses para que acabe el curso 2008.
Por ahora Europa se mantiene al abrigo de esta campaña de pujas (FaceBook todavía no ha entrado en nuestro mercado), pero de trasladarse este modelo las consecuencias podrían ser similares. En mitad de esta oleada de crecimiento, expansión de compañías y consolidación de servicios ¿Podría sufrir un frenazo la tendencia por exceso inflacionista y escasez de talentos?
PD: Si alguien cobra un sueldo como los anteriormente mencionados que se pronuncie. Yo me he mareado
Richard Stallman, el rostro más visible del movimiento por el software libre no navega por Internet. No. Stallman, con fama de iracundo y muy celoso de su intimidad, usa un sistema mucho más seguro (tampoco pasa demasiado tiempo conectado) que le envía las páginas que le interesan a su buzón de correo.
For personal reasons, I do not browse the web from my computer. (I also have not net connection much of the time.) To look at page I send mail to a demon which runs wget and mails the page back to me. It is very efficient use of my time, but it is slow in real time.
Ale, ahí queda eso grumetillos. Aprendan del señor de la barba. Como dicen en Reddit, Stallman no usa ratón ni teclado sino que manipula los 1 y 0 parpadeando.
Asumir un proyecto editorial es ante todo una labor de respeto. La ligereza no suele ser una virtud cuando uno pone su palabra en juego y contrae la responsabilidad de ser constante y atento con sus lectores.
Todos tenemos un conocido que abrió un ‘blog’ y lo dejó caer en el olvido pasado el primer furor o que se lanzó, espoleado por una insustancial verborrea, a publicar con entusiasmo hasta secarse tras la primera oleada de fama. Y esto, señores y señoras, es un fracaso.
Que fracase un cercano es reseñable pero, lamentablemente, también es la norma (hagan recuento) . Que fracase un cargo político es más relevante: su fracaso es público y, sobre todo, es la prueba luminosa de que no se tomó la tarea demasiado en serio. Retirados los focos el compromiso se diluyó y cundió la pereza.
El pasado 12 de septiembre los medios de comunicación fueron convocados a la Asamblea de Madrid para asistir a la reapertura del curso político tras las vacaciones. Aprovechando el evento, se presentó el ‘blog’ de la presidenta de la Cámara. Elvira Rodríguez inauguraba un espacio tan lleno de buenos propósitos como cabía esperar (un lenguaje fresco, un espacio para la polémica, un lugar en el que contar el día a día de la institución… lo de siempre).
Han pasado cuatro meses y créanme, el fracaso es rotundo. Del compromiso de Elvira Rodríguez de publicar cada semana un artículo no ha quedado ni rastro: el último que se puede consultar es del 5 de octubre y apenas si era el tercero (siendo muy generosos) de esta efímera serie de entradas. Sacar la conclusión es fácil: el respeto por los ciudadanos le duró a la presidenta Rodríguez menos de un mes y poco más de 50 líneas.
Apenas si esperó a que salieran los periodistas de la sala para dar por finiquitada su voluntad de mantener un ‘blog’ que, y esto es totalmente lamentable, puede seguir consultándose desde la portada del web de la Institución pública que preside.
Estamos en periodo de rebajas electorales y los partidos trufan su discurso con toda suerte de baratijas digitales que debemos mantener en cuarentena. ¿Durarán las bitácoras? ¿Sobrevivirán los perfiles? Si el ejemplo es Elvira Rodríguez la respuesta es fácil: Internet les vale para poco más que sacarse la foto. Sean exigentes.
La victoria es un estupendo ingrediente con el que alimentar la moral de la tropa. ¿Y saben ustedes que es lo mejor de una tropa animosa? Que se vuelven generosos. No hay nada como las buenas noticias para recaudar fondos. Pregunten a Barack Obama, que ha ganado en Carolina del Sur y desde entonces no para de llenarse los bolsillos con los generosos donativos que sus seguidores están haciendo a través de su página web. Los resultados aplastantes de la pasada noche han generado un pico de donativos y tráfico en su web muy superior a los anteriores enfrentamientos en Iowa y New Hampshire.
¿Y esto en dinero cuanto es? Pues los recuentos de ingresos se hacen cada 15 minutos y, según el equipo de campaña de Obama, durante la noche de la victoria el caudal llegó a suponer un ritmo de 500.000 dólares a la hora.
¿Malos tiempos para el periodismo? En absoluto, los que pasan una mala racha son los distribuidores de papel. Los medios de comunicación están abriendo una nueva era llena de posibilidades para la creación periodística que está encontrando el respaldo del público. Bajan las ventas de prensa convencional, pero al mismo ritmo crece el tráfico que circula por los webs de los periódicos.
El modelo se está ajustando, pero el horizonte es prometedor: Internet permite más lenguajes que la celulosa y es mejor soporte. Súmenle la mejor noticia posible: hay un montón de dinero en el aire buscando canales nuevos de inversión publicitaria.
¿Alguien dijo que el periodismo está en crisis? No se lo crean, o miente o es un dinosaurio camuflado.

La traducción es una labor compleja, artesanal, casi torturante. Devolver a un texto cada uno de sus matices al trasladarlo a otro idioma es una tarea casi siempre fallida. Se traducen las palabras, traducir los ánimos, las sensaciones, el ritmo o el sabor de las palabras es una tarea frustrante.
Y luego están las máquinas, que dicen que traducen, pero normalmente se columpian. Los traductores automáticos (a los que todos hemos recurrido) aciertan por pura fuerza bruta, pero en algunos casos nos regalan unas barbaridades sonrojantes. Gawker ha dado con la que desde hoy es mi ‘traducción absurda’ favorita. Si recurren ustedes al traductor de Google intentando dar con la versión en español de ‘Heath Ledger is dead’, la máquina le devolverá una frase que no tiene nada que ver. Concretamente ‘Tom Cruise está muerto’. ¿Tremendo verdad? Ya saben, Heath Ledger en español se dice Tom Cruise.
La clave para los videojuegos está fuera de la caja. La plataforma (PC, 360, PS3) es un argumento poderoso de compra pero ya no es el único (saquen de esta lista a la Wii). Si jugar es divertido, jugar en Red lo es mucho más por su enorme potencial de comunicación. De ahí que casi todas las compañías estén volcándose en Internet. En el apartado de las consolas el liderezgo absoluto es de Microsoft y Sony puede acabar pagando muy cara su falta de visión. Pero no son los únicos.
World of Warcraft ha demostrado ser la verdadera joya del juego ‘online’ (por cierto ¿qué fue de eso que se llamaba ‘Second Life’?) con un poder cada vez mayor. Blizzard, compañía madre del invento, ha anunciado que han alcanzado la asombrosa cifra de 10 millones de jugadores en todo el mundo.
Extrapolen este universo demográfico y verán que son poco más o menos que un país mediano y recuerden que todos los jugadores de WoW pagan una cuota mensual. Efectivamente, la caja del dinero de los videojuegos tiene que pasar por la Red.
El mercado de las herramientas de software que permiten llevar a cabo todo tipo de fraudes a través de internet está en pleno auge. ¿Qué quieres crear páginas que roben datos bancarios o contraseñas de PayPal? Acudes a una página web y descargas varios programas que se encargan de crear páginas que aprovechan las vulnerabilidades de los navegadores para engañar a los incautos. La venta de estos instrumentos es de lo más común hoy en día.
No lo es tanto que escondan una sorpresa para quienes, sin tener grandes conocimientos de programación, intentan lucrarse aprovechando la imprudencia ajena. Netcraft le sigue los pasos últimamente a un grupo de hackers marroquíes que se hace llamar Mr-Brain, al que le ha descubierto un sucio truquillo. Sus ‘kits de estafa’ envían a su creador todos los datos que el quien los usa ha recopilado. El que sea más rápido usando los datos de la tarjeta antes de que la cancelen será el que se lleve el gato al agua, pero al que perseguirán, seguramente, serán al aprendiz de hacker. Quien roba a un ladrón… habrá pensado el ’señor cerebro’.
Jubilarse joven está bien, de acuerdo. Pero deja tanto tiempo libre que al final empacha. Miren por ejemplo a esos muchachos de Google que fundaron el chiringuito y ahora, gracias a la matemática financiera, andan contando millones y con la agenda libre.
¿Qué hacer para ocupar tantas jornadas disponibles? Ponerse a trabajar. No, en serio, muchos de ellos ahora se dedican al noble arte de la fotosíntesis, pero algunos siguen siendo vecinos de Silicon Valley e intentan volver a triunfar con proyectos propios. De estas incubadoras han surgido proyectos como Twitter, Meraki o el interesantísimo Imo.im. Me queda la duda de si un movimiento como este, de jubilados emprendedores es posible en España.
Tengo un problema con el Asus EeePC. Me parece feote (lo siento, soy así de superficial). Exceptuando este (importantísimo) detalle, estoy totalmente convencido de que es un cacharro que viene a cambiar el panorama de la informática portátil. Su configuración es suficiente, su tamaño es ideal, el precio es imbatible y la competencia anda nerviosita buscando algo “similar” a esta joya en miniatura.
Su entrada de la mano de una operadora de telefonía móvil en Francia demuestra que las telecomunicaciones son un negocio transversal en el que se conjugan más elementos que los terminales y los planes de tarifa y abre un horizonte interesantísimo en el que parecía que sólo el iPhone tenía hueco.
Pero quizá lo más interesante del chisme es lo que destacada el blog vecino ‘Presse Citron’ que coloca al EeePC como un nuevo nicho de mercado similar al que se ha consolidado en la industria del automóvil con los utilitarios baratos. El Asus EeePc es como el segundo coche que muchos tienen: menores prestaciones, diferente gama y sobre todo, mucho más barato que el vehículo principal pero importantísimo por sus cualidades imposibles de satisfacer por el modelo. Este bicho no pesa, vale para todo lo que promete y, además, es customizable.
Además el chiquitín de Asus viene con una ‘bola extra’, puede conseguir algo tremendo: convertirse en el caballo de Troya de Linux entre el gran público.