La teoría de la conspiración es lo que tiene, que te la encuentras en los sitios más insospechados. Un altar por ejemplo. Desde hace ya tiempo hay cierto runrun alrededor de Google y la enorme cantidad de información personal que trilla sobre nosotros mientras que usamos sus herramientas.
La verdad es que no consigo que el tema me preocupe, y es más, me fascina el abanico de posibilidades de interacción que abre un sistema que nos permite compartir con los nuestros un montón de datos en red sin ni tan siquiera molestarnos en hacerlo de forma activa.
Miren el caso de David y Bergin Boyle, una joven pareja que ha montado su boda entera a través de Google usando casi todo el catálogo de servicios del coloso: Docs (públicos y privados), Pages, Gmail, Maps, Picasa y hasta Analytics.
A los novios se les nota contentísimos con el sistema y así pudieron controlar un montón de variables sobre el evento, los invitados y la gestión del enlace. Pero claro, así han convertido a Google en un invitado más a su día más feliz. Sin duda es el buscador el que más datos tiene sobre la pareja ahora mismo y el que, sin duda, acertaría con el regalo que llevar al convite.

Ya lo saben ustedes, Trent Reznor, el tipo de NIN, es uno de los músicos que más está innovando por distribuir sus canciones al margen de la Industria tradicional del plástico. Su último disco, ‘The Slip’ lleva desde comienzos de mayo disponible de forma gratuita en su página y así ha sumado hasta ahora 1.400.000 descargas directas.
La imagen que ven ustedes junto a esta entrada es la distribución espacial en Europa de esas descargas del álbum. Como pueden comprobar, el disco ha funcionado bastante bien en España. Desde el blog de NIN pueden bajar el archivo completo para consultar como se ha comportado ‘The Slip’ en todo el mundo a través de Google Earth.
Lo han bajado hasta en Fiji y, cosas que aprende uno, NIN tiene bastantes seguidores en el Mato Grosso brasileño. Concretamente 156 que ahora pueden escuchar las canciones y que, de haber tenido que comprar el disco en plástico, todavía estarían esperando.
Si lo va a hacer, al menos hágalo bien y no como nosotros. A lo mejor todavía queda alguien por ahí con algún interés por abrir un ‘blog’, no le afeamos la conducta, pero si nos vamos a permitir darle unos consejos.
Bueno, realmente no, lo que le proponemos es que le eche un ojo a estas recomendaciones de WebMonkey que, denlo por seguro, le convertirán en un caballero Jedi de la blogosfera.
Las ideas fundamentales son sencillas de entender por casi todos los públicos (sin señalar, claro): establecer una marca reconocible (para esto viene bien pagar un dominio y tener un logo decente), escribir titulares sugerentes, promocionarse, evitar las lucecitas de feria y vigilar la sindicación y las audiencias.
¿Parece sencillo verdad? Pues seguro que entre todos sacamos un listado (generoso) de blogs históricos (y algunos recientes) que hacen oídos sordos a las ideas más coherentes. Y hasta triunfan.
No intente dialogar con una horda de fans adolescentes, sólo podrá fracasar en su intento. Si se empeñan en algo lo más seguro es que lo consigan. ¿Cómo si no se explica el éxito de Tokio Hotel?
Pues trasladen ese ánimo inquebrantable a Internet y tendrán un estupendo fenómeno de masas. En este caso nuestra protagonista es Avril Lavigne, esa cosita rubia con cara de hacer pucheros que a veces lleva una guitarra y que está a punto de coronarse como la reina absoluta de YouTube. ¿Como? Gracias a sus seguidores/as que han empezado una campaña para lograr que su vídeo ‘Girlfriend’ se convierta en el contenido más visto de la historia de la página.
Haciendo trampa, claro. Por ahora el vídeo más visto es ‘Evolution of Dance’, un histórico que sigue sumando visualizaciones y que ya anda rondando los 90 millones. Pero ahí está, al acecho, el clip de la rubia con ínfulas rockeras que no para de subir posiciones gracias a una triquiñuela que han puesto en marcha un grupo de fans: una página que se refresca solita y que va sumando visualizaciones sin parar.
Obviamente YouTube no permite (y penaliza) este tipo de enjuagues, pero por ahora ya se ha colocado segunda y anda apenas a unos pocos cientos de miles de lograr el oro. No se pierdan el foro que ha promovido la campaña, los comentarios son de un entusiasmo militante.
¿Cuantas horas trabaja al día? ¿Tiene BlackBerry? Ahora vuelva a contestar a la primera pregunta. Supongo que si usted carga con uno de esos dispositivos de bolsillo que le permiten estar permanentemente conectados con su buzón de correo habrá encontrado estupendas ventajas al chisme como, por ejemplo, no pisar la oficina durante horas y poder mandar un montón de correos sin pisar la moqueta del despacho. Una gozada, sin duda.
Pero lleven la reflexión más lejos y hagan repaso: seguro que han revisado sus mensajes en la cola del cine, la playa, una terraza estival, un atasco, paseando al perro (vale, esto a lo mejor sólo lo hago yo).
Ahora díganme. ¿Ese tiempo forma parte de su jornada laboral? ¿Deberían pagárselo como prolongación de jornada o queda compensado por la prebenda tecnológica de llevar encima un chisme que diluye el tiempo de ocio y el de trabajo?
Obviamente estos cacharros han diluido la frontera física, espacial, del entorno de trabajo y nos permiten un nivel de movilidad mucho mayor, la oficina como tal es más un horizonte social que de trabajo.
Esto debería ir en favor de nuestra productividad (no se rían demasiado alto) pero no parece permisible dar por asumido que diluir umbrales pasa también por contaminar el tiempo libre. ¿Cuantos de ustedes han apagado alguna vez la BlackBerry? Mientras responden, voy a pasear al perro.

Efectivamente, el futuro de las redes sociales pasa por encontrar su nicho y explotarlo. Pero ¿de verdad hay nichos tan pequeños? Lo que ven ustedes en la imagen es la puerta de entrada a la red social de David Hasselhoff, un rincón en el que compartir espacio con el resto de fans del vigilante más veterano de la playa.
Demencial, si alguno de ustedes se da de alta junto con el chófer del coche fantástico, que nos avise para hacerle una entrevista. FaceBook debe de estar temblando.
En serio señores, hay formas verbales más allá del gerundio. Si ustedes son usuarios o lectores de Twitter habrán caído en la cuenta de que es una comunidad que conjuga poco, concretamente sólo conjuga en gerundio. Así, la grey twittera nos regala secuencias temporales desarboladas (“cenando” “escribiendo”) profundamente redundantes.
Pero los riesgos son mayores que la ya habitual pereza escritora. Señores, Twitter tiene sus peligros y usted puede evitarlos con prudencia y sentido común: no twitteen borrachos. Es más, tampoco twitteen el parto de su primer retoño o sus apetencias amatorias. Si quieren ejemplos de la vergüenza y el escarnio pasen por aquí y disfruten de medio centenar de situaciones bizarras en Twitter.
Curiosamente ninguna en gerundio y todas en inglés. Sean generosos y compartan con nosotros ese momento de zozobra que han leído en Twitter.
Los productores de contenidos tienen derecho a ser remunerados por su trabajo. De acuerdo. Los sistemas tradicionales de compensación a los autores ya no son válidos. Correcto. Hay que buscar caminos alternativos. Efectivamente. Pero es que hay alternativas que son para echarse a llorar. Vean si no el camino emprendido por Associated Press, que en su tira y afloja por el uso de sus noticias en páginas web ha decidido establecer una lista de tarifas. Los bloggers que quieran citar unos párrafos de la agencia de noticias deben acudir antes a un formulario y pagar por la osadía de contar a otros lo que leyeron o vieron en los cables de AP. 12,5$ por entre 5 y 25 palabras, 17,50$ por entre 26 y 50, 25$ por entre 51 y 100. Más allá de las 251 palabras se establece una especie de tarifa plana por 100 dólares, con un máximo de 2000. Si esto no es perder los papeles que venga San Berners Lee y lo vea. ¿De verdad va en serio?
No hay nada que hacer, es una rutina: los jóvenes consumen muchísima música. Otra cosa es que paguen por ella, claro. Dice un estudio realizado por la Universidad de Hertfordshire (el nombre es lo más) que, de media, los chavales llevan 842 canciones en su iPod por las que no han desembolsado un penique. Dos tercios confiesan además bajar música de Internet y, pásmense, la media de descargas mensuales es de 53 temas.
Como pueden ustedes a los jóvenes les encanta la música, lo que pasa es que nadie les comprende. Según se desprende de este informe (encargado por el ‘British Music Rights’), el 80% de los que ya tiene la rutina de bajar música de la Red estaría dispuesto a pagar por un servicio legal de suscripción algunas libras al mes.
¿Ven? Es la Industria del plástico la que está empeñada en dejar de ganar dinero, el mercado está perfectamente maduro para nuevas formas de comercialización.
Ustedes a lo mejor no se acuerdan, pero hará unos siete años asistimos al nacimiento de un cacharro que iba a cambiar la forma en la que vivíamos y que se anunciaba como la mayor ruptura tecnológica en décadas. Si hombre, el Segway, ese chisme que sale a veces en la tele y que triunfa en la Campus Party. Efectivamente, el patinete ese de dos ruedas que vale un dineral absurdo y que nadie que usted conozca tiene.
Pues resulta que no hay nada como la escalada de precios del petróleo para que este vehículo (¿esto es realmente un vehículo?) tenga una oportunidad de negocio. Dice la compañía (y lo cita el WSJ) que su perspectiva de crecimiento para esta temporada es vender un 50% más de patinetes que el año pasado gracias, sobre todo, al precio absurdo de la gasolina.
Lo estoy viendo, un montón de gente dejando el coche en casa y bajando por la A-6 hasta la Castellana en dos ruedas… Enfin, este artilugio no revolucionó nada cuando salió, quizá ahora vendan alguno más gracias al cartel del petróleo.