Lo sé, hay calendarios estupendos y pertinentes sistemas de alertas online y yo mismo uso alguno. Pero seamos honestos, seguro que al igual que muchos de ustedes, yo me paso el día mandándome correos mí mismo con cosas importantísimas, leves o directamente idiotas.
Mandarse correos a uno mismo es todo un reto a la productividad: hay herramientas mejores para este tipo de tareas, pero el hecho de enviarse a sí mismo un mensaje es como una combinación de previsión, recuerdo y urgencia todo a la vez.
Pueden ustedes venirme con que soy un zoquete y que un buen uso de iCal o GCalendar junto con Sync y cualquier dispositivo móvil (como una BlackBerry) me ahorraría todos estos envíos a mí mismo y tendrían razón. Pero pienso seguir haciéndolo: el auto correo es como un sustitutivo del cerebro: delegamos la memoria a la carpeta de entrada del programa de correo.
Y claro, como no podía ser de otra forma, hay quien va a sacar tajada de mi total ausencia de control laboral. Con ustedes EmailFuture, un programita que te permite enviarte correos al futuro y en remoto para seguir entorpeciendo la productividad con todo tipo de avisos como fechas de conciertos, reuniones, cumpleaños e incluso la lista de la compra. Todo aquello para lo que debería funcionar un calendario convertido en otra aplicación absurda. Internet está lleno de rincones para arruinar la productividad. Disfruten de este.
Los caminos del Marketing son inescrutables. Algunos senderos pueden acabar incluso en el Nepal. En fin, al lío. Pasada la fiebre del chisme ese de Apple, el resto de marcas de terminales vuelve a asomar la cabeza y parece que los nuevos caladeros de clientes están apareciendo en los sitios más insospechados.
Miren el caso de Nokia, y su flamante N96, el que está llamado a ser el estandarte de la marca (rango alto, no se despisten) durante la próxima temporada. Lo habitual habría sido hacer un lanzamiento de estos fastuosos, con sus inserciones publicitarias en medios analógicos, sus huecos publicitarios ruidosos en portales online e incluso algo modernete en blogs (o quien sabe si algún post patrocinado de esos).
Pues no, en Nokia se han liado la manta a la cabeza y han apostado por salvar a los pandas. Tal cual. La campaña consiste en una acción de apoyo al panda rojo del Nepal: tú pagas el terminal y ellos le dan el importe a WWF para que salve al bicho.
Independientemente del éxito de la idea (y de que el logo de Firefox sea ese mismo animal peludo), el gesto por parte de Nokia demuestra que hay dinero para invertir en Internet, pero que los soportes tradicionales son cada vez menos rentables y poco eficaces. Quizá al final ha llegado el momento de ponerse a innovar (y todo).
Hace unos años el E3 -Electronic Entertaiment Expo- era un lugar de peregrinación para aficionados y profesionales, en el que se presentaban las novedades más punteras de cara a las navidades. En un momento determinado del tiempo espacio, aquello perdió el encanto, el número de asistentes -de los 60 mil de 2006 a los 5 mil de 2007-, las azafatas, y este año ha ocurrido lo peor: se ha perdido la capacidad de llamar la atención.
Nintendo pasó de anunciar esperadas nuevas versiones de clásicos como el Punch Out o Kid Icarus, y ha presentado un nuevo añadido para el Wiimando y sus habituales pocholadas como el Wii Music o un micrófono muy feo llamado Wii Speak. Eso sí, avisan que habrá un GTA para la DS… pero ni siquiera muestran un triste pantallazo.
¿Y la competencia? Tampoco. Microsoft y Sony han preferido defender el fuerte y mantenerse en base a nuevas versiones de juegos como God of War para PS3, Gears of War para 360 o el desembarco de Final Fantasy XIII en esta última consola, que no parece haber sentado bien a más de uno. Aunque algo se ha notado, el empeño de ambas empresas por seguir moldeando sus consolas como verdaderos centros de entretenimiento.
Parece que a estas alturas, ninguna empresa se atreve a arriesgar más allá de sus servicios de juego online y prefieren mantenerse con buenos productos hasta que Nintendo muestre alguna debilidad… o quizás hasta una feria con azafatas voluptuosas. Veredicto: el E3 está muy muerto.
A mi me parece que hay muchos bloggers (no he dicho “demasiados” sólo “muchos”) en este top, pero según TechCult este es el centenar de personas que configura el Olimpo de las celebridades de Internet.
No, no está Steve Jobs. No, tampoco está Bill Gates. Pero en cambio si está Chris Crocker, el bicho chillón que pedía a gritos entre lloros que dejasen a Britney en paz. Cosas de meter a Google en la selección final de la lista (miren el top1 y me cuentan).
Exceptuando algunos desajustes, la lista representa bastante bien a que se parece Internet ahora: comunidad, participación, búsquedas y un montón de nuevos entornos económicos. Y muchos americanos. La misma lista hecha en Europa daría otros nombres, a mi me faltan muchos.
¿Verdad que el título parece una obviedad? Pues no se crean, todavía hay quien desembarca en la Red pensando que puede ir tomando el pelo con apenas dos capas de barniz ‘dospuntocerista’.
Si ustedes miran los planes de medios de casi cualquier empresa con tinte moderno verá que la última moda es lanzarse en plancha a las redes sociales. ¿Una buena idea? Casi seguro que si, pero queda una incógnita por despejar: ¿Como se hace bien?
Según un informe de JupiterResearch resulta que la mayor parte de las marcas abren espacios en la Red pero no tienen muy claro que hacer con ellos y así la mayoría acaba fracasando no sólo en términos de audiencia sino, sobre todo, en mediciones de comunidad.
Resulta, he aquí el sorpresón, que aquellos que funcionan son los que se plantean grandes vías de interacción entre sus contenidos y los internautas. ¿No me dirán que no es revolucionario eh? Si señores, no valía con el escaparate, lo importante es participar.
El moderno es un señor que siempre busca cómo estar a la última y que se hable de él. Quizás, los peores son los que se dedican a la música, y el señor Thom Yorke -con su ojito apagado- encaja perfectamente en la descripción. Tras demostrar que su sacrosanto grupo ya no va a innovar más en su carrera musical -lo llaman encontrar “un estilo propio”-, Radiohead empezó a buscar otras vías.
Primero fue el “paga lo que quieras” que hicieron con su disco In Rainbows, algo catalogado como un experimento, que probablemente no repitan más. Ahora, los ingleses han logrado que esta semana se hable de ellos por algo innovador, novedoso, creativo y tecnológico… pero mal planteado.
El videoclip de House of Cards no utiliza cámaras de vídeo, sino que está hecho gracias a dos tecnologías que utilizan escáneres y lásers que capturan y recrean superficies cercanas -el ojito de Yorke- y escenarios muchos más grandes. Para el colmo de la modernez, Google anda haciendo promoción del invento en una página especial que incluye un making of y parte de los datos utilizados para generar el vídeoclip, por si alguien se atreve a hacer un remix.
Vayan y veanlo… Eso sí, si sufren epilepsia, huyan de Yorke y los suyos como si de Pokémons se tratase. Probablemente este sea el primer paso para una nueva técnica que en unos años podría dar mejores resultados, y que de momento sólo provoca mareos.
Mucha BlackBerry, mucho iPhone y mucha mandanga, pero cada vez se ve más gente cargando con una libreta negra en las reuniones. ¿Será nostalgia o es que las notas a mano son más eficaces?
Mientras busco una respuesta y garabateo en mi propia Moleskine, déjenme compartir con ustedes este estupendo repositorio de todos los trucos para hacer del papel un rival imbatible.
Hay una Moleskine para cada tipo de usuario y, visto el catálogo de hacks, es un competidor musculoso para desterrar las cosas que funcionan con pilas o baterías. No sé si es cosa de mayores o de modernos esto del papel.
Que sí, me parece fantástico que Pablo esté enamorado de su iPhone. Pero en serio, a estas alturas sólo verlo me provoca arcadas. Ha sido tal el bombardeo mediatico, que a mí me ha hecho aborrecerlo aún cuando se trata de un buen producto. Los fans de la marca, los que se apuntan al carro de la moda, las típicas noticias para rellenar el informativo de verano, incluso broncas en torno al teléfono y su tratamiento en los medios… En serio, espero que este lunes haya acabado la pesadilla.
Por lo pronto, yo sólo puedo alegrarme al escuchar cómo una licuadora se encarga de destrozar tornillo a tornillo ese becerro de oro que miles se empeñan en adorar, y desean como si de una Playmate se tratase. Creanme, no hay acritud en mi satisfacción, sólo que desearía que tal y como se hace polvo el iPhone pasado por la Blendtec, así se esfumara el sobretratamiento mediatico. Que sí, que Apple lo hace bien y gran parte del trabajo sucio lo hacen los mismos fans de la marca, pero llega un momento en el que uno se cansa.
Si no tiene el día demasiado entretenido puede pasar un par de minutos agradeciéndole a Telefónica su esfuerzo por mejorar la imagen de España en el exterior. Por el iPhone, claro.
El lanzamiento del chisme de marras está resultado agridulce: muchos comentarios se refieren a la escasez de stock, algo que puede no resultar malo y que, bien gestionado, provoca una estupenda campaña de marketing. Pregunten en Nintendo, saben hacerlo como nadie. ¿O es que no recuerdan las noticias sobre la falta de Wiis en Navidades?
Pero si el engranaje no es perfecto este desajuste entre oferta y demanda durante el día de la salida puede resultar demoledor. ¿Realmente compensa la foto de las colas en la puerta de la tienda? Obviamente no, el millar de personas que estaban esperando para llevarse su cacharro los primeros probablemente hayan salido con el artilugio en la mano y bastante frustración. La foto no les compensa nada.
La misma sensación que tendrán los que se han tenido que apuntar en listas provisionales y que ha ido creando una cadena de infortunios que ha acabado por dar con la imagen de Telefónica en la portada de Wired cuyo artículo sobre el lanzamiento del iPhone en España es directamente bochornoso. No se lo pierdan, se sentirán de nuevo como en los tiempos de Paco Martínez Soria.
Un mal planteamiento de marketing ha provocado que sea más fácil comprar un iPhone en Móstoles que en Madrid. Buscar la foto ha conseguido el efecto contrario y en bola de nieve, sufre la imagen de Movistar, claro, pero también se ha dañado la imagen de Apple y la suya como ciudadano: “Viviendo en España te acostumbras a estas cosas” dice el editor de Wired. Qué bochorno.
Los políticos siempre han sido señores exagerados en prácticamente todos los terminos, menos los desfavorables -o desacelerados-, claro. Todo lo que hay a su alrededor, normalmente suele ser sobrevalorado: el despliege de seguridad, la atención que se les dedica e incluso lo que pagan por tener un blog.
Según denuncia CiU, el Ayuntamiento de Barcelona gasta 262.000 euros al año en el mantenimiento del blog del alcalde Jordi Heréu. En realidad se trata de una página a modo de blog, que recoge en vídeo las apariciones públicas del edil, y declaraciones de ciudadanos barceloneses. Cierto, detrás de aquello debe haber un equipo de varias personas en redacción, edición y demás menesteres. Pero a mí la factura se me antoja cara.
Pagando tanta pasta, ya podría el alcalde escribir personalmente alguna entradita en el blog -una de verdad, no eso que seguramente le escriben-. Maquinaria publicitaria, lo llaman desde la acusadora oposición. Chapuza cara sin capacidad para llamar la atención, lo llamaría yo. Aunque claro, la culpa de esto es de los asesores, que parecen contratados por “el enemigo”. ¿Cuando se rodearán los políticos de gente sabia? Cuando bajen de las nubes, seguramente.