En Público (ahórrense las bromas) he descubierto el proyecto de Jordi Parra, ingeniero técnico en diseño industrial, que ha diseñado lo que yo llamo una “cajita Spotify”.
Se trata de un prototipo de una especie de radio, que en su diseño final no necesitaría un ordenador para conectarse a Spotify, y que a través de unos discos (una suerte de tazos) podría cargar playlists creadas en la plataforma.
¿El funcionamiento? El periódico lo explica: “Dentro, cada tazo lleva una lista de canciones, pero sólo la lista. Se pega el tazo sobre la rueda del volumen, el lector RFID lee la información y suena la música”. Lo mejor es ver el vídeo explicativo…
El propio Jordi explica en los comentarios de la noticia que “si algo así acabara fabricándose claro que no necesitaría el ordenador: tendría su wifi y sería completamente independiente”. Esta sola idea me hace salivar. ¿Se imaginan cruzar la tecnología con un concepto tan clásico? Sería encantador, sin duda. Por lo pronto, el joven de tan solo 27 años, prepara el proyecto para presentarlo ante Spotify y promete publicar y compartir el código de su creación.
A finales del año pasado en Estados Unidos comenzó a sonar con intensidad una canción hecha por un dúo de productores que se hace llamar Duck Sauce. El tema sorprendía por su ritmo, pero sobre todo por la simpleza de su estribillo: “Barbra Streisand”.
El nombre de la actriz repetido hasta la saciedad ha terminado unido a un sampler de Boney M, ha terminado por convertirse en el hit bailable del año, lo que todos los pinchadiscos hacen sonar. Y no sorprende, ya que detrás de Duck Sauce se esconden dos experimentados DJs: Armand Van Helden y A-Track.
El videoclip ya se convirtió en viral gracias a la aparición de varias celebrities: Kanye West, Pharrell Williams, Chromeo, DJ Mehdi, So Me, Diplo, ?uestlove, Ezra Koenig, Santigold o The Roots.
Ahora la segunda parte de la viralidad llega gracias a una web llamada GoBarbra. La premisa es sencilla: introduces un texto, que luego se inserta en lugar del habitual “Barbra Streisand”. Hay combinaciones infinitas, además de diversas voces en castellano, inglés, alemán, polaco y rumano. La tecnología texto-voz la proporciona una empresa polaca llamada Ivona, y al parecer el propio A-Trak ha dado su permiso.
Hay que ver lo fácil que es entretenernos…