Señores, felicítense, estamos de récord. Resulta que el año pasado se batieron todas las marcas históricas de consumo televisivo. Efectivamente, la media diaria en España de exposición a la caja del salón subió hasta las 3 horas y 47 minutos diarios.
¿Motivos para este empacho? La TDT (¿si?), los éxitos deportivos españoles y, pásmense, la crisis. Eso dice la Corporación Multimedia, que también añade que 3.5 millones de españoles (esto es casi un 8% de la población) pasaron más de 10 horas al día sentadito frente a la tele. Diez horas, diez.
En el podio de exposición al mueble de la casa Aragón, Andalucía y Cataluña. Por cierto, todavía hay esperanza. Un grupo de edad reduce su nivel de ingesta televisiva. Los nativos digitales, aquellos que tienen menos de 24 años tragaron el año pasado 144 minutos diarios, menos que en años anteriores. Aquí los motivos son más evidentes: hay pantallas más atractivas.
Oye, pues si lo acompañamos con la noticia de hace poco de que internet se consume más que la televisión (solo buscad en google ‘internet supera a la televisión’), a ver si va a resultar que la crisis es cosa de que este año aquí no ha currado ni el Tato, y hemos estado todos viendo la eurocopa y comentándola en la red (tendría sentido; si te fijas en la lista de noticias más populares del meneame: 3 de la eurorocopa entre las 5 más populares del año pasado).