Ganar dinero siempre ha sido complicado a menos que usted sea concejal en Marbella. Si hablamos del mercado de los videojuegos, la complicación se hace sideral… a menos que estemos hablando de Nintendo. La compañía japonesa ha logrado desarrollar un modelo de negocio basado en llevar a Mahoma a la montaña: encontrar un público objetivo allí donde no lo había con juegos llamativos y relativamente sencillos de jugar.
Si a esto sumamos que la compañía no pierde dinero fabricando consolas, ahí tenemos el honorable resultado: Nintendo es la única desarrolladora de videojuegos que se lleva la palma en ganancias y que además se pone a la cabeza en cuanto a beneficios a lo largo de un año. Todo esto según un estudio financiero hecho por la revista Edge, que analiza cómo se maneja el dinero en 20 compañías diferentes.
Y ahí es donde se ve el liderato en el mercado, porque aunque Sony o Microsoft vendan mucho, su márgenes de beneficios y pérdidas dan verdaderos escalofríos. ¿Toca olvidarse de ese público especializado y dirigirse a ese nuevo target masivo? Nintendo lo ha visto claro, aunque es probable que a estas alturas ninguna de las otras dos empresas se atrevan a hacerlo: sus máquinas son mucho más avanzadas -y por tanto cuesta más producirlas- y hay que explotarlas a conciencia con juegos complicados, que necesitan dedicación y más de 60 euros en los bolsillos.