Internet ya jugó un papel importante en los medios tradicionales durante la pasada campaña electoral de la que salió vencedor George W. Bush. En aquel momento los candidatos eran emisores casi únicos de mensajes y buscaban en la Red apoyo y ruido. Pero en el 2007 esta fórmula ya no funciona, la manera de relacionarse con las comunidades en red ya no es unívoca: del mensaje unidireccional se ha pasado a la conversación cruzada en planos de igualdad. Ahora los candidatos que luchan por llegar a la Casa Blanca tienen que dialogar con su audiencia y olvidar los discursos.
MySpace, la red social de News Corp, se puede erigir como una nueva plaza pública en la que los candidatos acudan a batirse. En un espacio comunitario el grupo se convierte en el mensaje: la reputación se mide por el número de ‘nodos’, de amigos asociados a cada perfil.
Todos los candidatos tienen su proyección en MySpace y, a la vista de sus ‘redes de amigos’, no todos cosechan la misma fama. Entre el público de MySpace los demócratas llevan clara ventaja, pero lo más reseñable es que Barack Obama suma a su perfil más de 80.000 ‘amigos’, frente a los pocos más de 32.000 de Hillary Clinton. Si la batalla demócrata va a pasar sólo por estos dos candidatos, por ahora Obama ha ganado otra contienda: los suyos marcaron la agenda viral y ahora consolidan posiciones entre los ciudadanos en Red.