Así es como decía el estribillo de una canción de esas que escuchan las madres, y es justo la que me viene a la mente al descubrir la más reciente novedad puesta en marcha por YouTube…

Sí, no estáis soñando. Es un pre-roll. Un incordioso anuncio que hay que tragarse al completo antes de ver el vídeo deseado. Esas cosas que creíamos que a día de hoy sólo pasaba en El Mundo. Está sucediendo con algunos vídeos del canal de la cadena CBS dentro de la plataforma, que además incluyen un post-roll de otros 30 segundos.
Cierto, no sólo de Google vive el hombre; y tal y como dicen en Mashable, YouTube podría perder 470 millones de dólares este año en concepto de ancho de banda. Eso es mucho dinero y hay que inventar nuevas fórmulas para explotar comercialmente la que es considerada la televisión moderna.
Pero en total es un minuto de anuncio para un vídeo de poco más de un minuto. No cuela. Y más si Hulu viene apretando fuerte. Y es que últimamente parece que el bueno de YouTube es un conejillo de indias para ver si se puede levantar algún que otro centavo…
YouTube no es un negocio pero es, pese a todo, una revolución. Aunque Google lo intente, dudo que consiga rentabilizarlo aunque sólo sea un poco. Y si no, se lo cargarán.
Los pre-roll son odiosos…
Es complicado. La publicidad de “toda la vida” no da sus frutos, y las empresas tienen que vivir de algo.