
El candidato de Ratzinger era… el propio Ratzinger. No era, como parecía, el muñidor de una candidatura conservadora, era la “˜cabeza de lanza”™. El “˜perro guardián”™ de la ortodoxia es el nuevo obispo de Roma. Medio mundo ha pasado 26 horas mirando una chimenea que expulsaba un humo de color interpretable.
Benedicto XVI ha salido al balcón de la plaza de San Pedro en mitad del fervor popular. La página de los fans de Ratzinger, duro entre los duros, está caída.
El teólogo Hans Küng, detractor confeso, hablaba así del nuevo Papa esta misma mañana. Y ha vuelto a hablar después de la elección.
Ratzinger: “Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo” (ayer mismo, justo antes del comienzo del Cónclave, el cardenal presentaba sus credenciales)
Las primeras palabras de Benedicto XVI: “Soy un humilde trabajador de la viña del Señor”
qe rece usted y toda la bola de putos católicos hijo de uta, dígale eso a su madre, qe rece, a ver si se quema la iglesia y por suerte para el mundo ustedes están dentro, pues eso, el papa drogadicto XVI es como casi todos los putos catolicos un hijueputa de su reputísima y recontra malparidísiam madre
A la mierda el papa y todas las putas religiones que son las farsas mas grandes del planeta