Internet cada día pare servicios destinados a una finalidad. La gracia es que a medida que una comunidad de usuarios los hace suyos, esas finalidades terminan por mutar y derivar en casos de lo más curiosos. ¿Recuerdan ustedes para qué servía Twitter? Sí, era para decir qué estaban ustedes haciendo en el momento de escribir los 140 caracteres. A día de hoy, el díscolo servicio es más un tablón público en el que se habla con los amigos, se cuentan anécdotas, se intercambian enlaces o se llora por los rincones.
Un giro extrañísimo ha dado el uso habitual de Craiglist. La página de anuncios clasificados más popular de Estados Unidos contiene infinidad de apartados que pasan por lo habitual: vivienda, trabajo, servicios, etc. Lo que nadie iba a imaginar es que Michael McCarty lo utilizaría para buscar a alguien que le enseñe a besar. Como lo leen.
“Puse el anuncio porque quiero aprender como besar a una chica de la manera correcta”, dice el zagal, cuya madre reconoce “es muy tímido” -y un poco tonto, agrego yo-. Resulta que Michael tiene una cibernovia a la que conocerá muy pronto, y él y su lengua no quieren quedar mal ante la muchacha. Visto lo visto, la búsqueda de una solución es muchísimo peor que el problema.
“Creo que he estado demasiado frente al ordenador jugando, y no he salido a conocer a tanta gente como me gustaría”, afirma el muchacho. Habrá que enseñarle unas buenas técnicas de roce, y dejarle claro que esas cosas no se encuentran en una página de clasificados. Bueno, hay cosas que sí se encuentran allí, pero no consideramos la prostitución como una solución a esta historia de ¿amor? ¿geeks? ¿fluidos? Bah, mejor apaguen el ordenador y aléjense de esta imagen, por favor.
pues YO lo apoyo, éste mundo un mundo más interesante sería si llevaramos acabo aquellas ideas excéntricas / locas / originales / tontas / brillantes que en muchos momentos de nuestra vida creamos en nuestro interior… la represión, en muchas ocasiones es estúpida y lo menos indicado… mis respetos a él y a todo aquél que decida SER sin rechistar… abran, [ realmente ] su mente… y paren un poco el proceso de envejecer.