Ha llegado un punto en el que comprendo la aversión de Moyano a Twitter. Pero está claro, incluso él sabe que esto se ha convertido en un fenómeno que va más allá de esa herramienta que durante meses utilizamos los usuarios más avanzados de la red, esos que en algún momento nos creímos pequeños dioses con el don de responder públicamente a eso de What are you doing.
El tiempo ha pasado y las cosas han cambiado. Sí, muchos siguen creyéndose Dioses pero Twitter se ha llenado de maduritas en buena forma, de marujas modernas, de tipos graciosetes e incluso, si se fija uno bien, encuentra cosas como esta…

Ahora sí es verdad, con estrellas del porno twetteando sus vidas el escenario es más amable, más humano, más físico. Ahora es cuando Twitter empieza a formar parte de la sociedad estadounidense, e incluso ya hay más de uno navegando a través del servicio sólo con el ratón en la mano…
Efectivamente queridos amigos, siempre es bueno tener ayuda, recibir consejo y mejorar. Por eso Sega (los de los videojuegos) ha lanzado su último artilugio para hacer de su vida una montaña rusa de sensaciones.
‘Love Trainer’ se llama el chisme que convertirá su vida sexual en un jolgorio analógico por la vía digital. Con esos auriculares y un sensor (madre mía) usted irá recibiendo incentivos, pistas y consejos que culminen en positivo su cópula. Frases como “Following the beat, make love much harder!” se convertirán en esa espuela imprescindible para redondear su juego de cama.
Y si no le convence, puede usar el cacharro para escuchar música. Todo ventajas, no me digan.
Seguro que han leído la noticia (absurda) de la niñata esa de Ohio que va a dar con sus huesos frente a un juez por mandar fotos de ella misma desnuda a sus compañeros de clase y que ahora se enfrenta a una denuncia por pornografía infantil.
“Generosa” dirán algunos de ustedes, “idiota” coreará la mayoría. Yo no lo tengo claro, pero afortunadamente hay gente más lista que nosotros para resolver este posmoderno entuerto. ABCNews ha dado con un experto cuyos motivos para explicar el patinazo son totalmente demenciales. Lean.
“Piensan que van a conseguir atención, que algo así les convierte en protagonistas de su propio reality show. No entienden las consecuencias. No piensan en el destino de ese vídeo o en la cantidad de tiempo que va a estar dando vueltas por la Red. No piensan en el tipo de 50 años que va a estar babeando sobre las imágenes.”
Esta es la conclusión de Parry Aftab, abogado especializado en temas de privacidad. ¿De verdad una chavala de 15 años es tan torpe? ¿Este es todo el recorrido mental de los cacareados ‘nativos digitales? Que peligro.
Así que recuerden amiguitos y amiguitas, esa foto suya comprometida que envió con todo el cariño a sus seres más queridos será carne de correo masivo, red de intercambio o descarga si no es usted un poco más prudente.
Sábado por la tarde, y créanme, este es uno de los momentos de la semana en los que la pereza se hace presente en cualquier ser humano que haya trabajado más de ocho horas los cinco días anteriores. ¿Lo único que apetece? A falta de otras actividades, lo mejor es buscar en el cubo de la basura:
El guruísmo se hace presente: Algunos ya hablan de ponerle fecha de caducidad a la Web 2.0 e incluso se atreven a mencionar las características que debería tener la Web 3.0. ¿Cual es el afán de etiquetar todo? La evolución es necesaria, y debe tender a mejorar los servicios con la comodidad de la audiencia como objetivo primordial, no a crear fenómenos o definiciones que encasillen el crecimiento de cualquier servicio de internet.
Pelea de gatas en la Casa Blanca: No lo nieguen, la industria del porno siempre ha sido tremendamente creativa a la hora de parodiar la realidad. Esta semana la noticia en varios blogs ha sido el anuncio de Nailin Paylin, una película en la que una actriz parecida a la candidata republicana a la vicepresidencia, se dedica a poner a raya a los rusos y a tener algo más que un debate con otras actrices parecidas a Hillary Clinton y Condoleezza Rice. Claro, el estreno será antes del 4 de noviembre. Internet como gran promotor de la ¿cultura?
Infarto en la bolsa: ¿Serían ustedes capaces de decirme alguna empresa cuyas acciones se desplomarían si su CEO se enferma? Parece que a partir de ahora los accionistas de Apple deberían cuidar, arropar y dar un besito de buenas noches en la frente al maltrecho Steve Jobs. Sólo un rumor es la demostración de que el ejecutivo es una especie de Mesías… y lo peor es que frente a la palestra no se deja ver con ningún apóstol.
Obama, Obama, Obama: Está claro, si no llega a ganar las elecciones de noviembre, al menos el candidato demócrata habrá cambiado la forma de hacer campaña electoral. No sólo aparece en forma de aplicación para el iPhone, sino que todo lo que lleve su nombre se hace popular en la red: sea un adelanto de un episodio de Los Simpson o un monólogo de Sarah Silverman.
Tonterías melódicas: Para terminar una recomendación musical de esas tan modernas, que de no ser por internet, no conoceríamos.
Yo no sé que hacen ustedes, pero este humilde editor en los aviones duerme, come panchitos o escucha música. El espacio entre filas en los bichos esos es tan escaso que a duras penas si puede uno sacar el portátil o abrir un libro sin clavárselo en las costillas.
Pero cuando salió la noticia de que iban a poner conexión wifi en el aire a todos se nos iluminó la carita. Horas y horas de vuelo actualizando el twitter o haciendo algo interesante.
Como ver porno, claro. ¿Ilusionados? Pues vayan bajando la antena, que podrán ustedes consultar un montón de tonterías, pero nada de ver a gente sudando. Con la que está cayendo, ustedes podrán pensar que vaya tontería de debate (y no les falta razón) pero resulta que las aerolíneas están discutiendo la pertinencia de capar el acceso a páginas de contenido para adultos desde los aviones.
Resulta que a día de hoy nadie se ha cuestionado que un pasajero lleve en su bolso de mano un ejemplar de la revista “Pechugonas” o que ponga a reproducir en su DVD portátil las aventuras de una jovencita descocada, pero si que van a limitar el acceso a esos mismos contenidos si se ven en Internet.
¿A que suena totalmente anticuado como planteamiento?
Yo sigo con los panchitos.
Los diputados franceses, tanto como los españoles, disponen de un pequeño arsenal de cacharros para trabajar al servicio del pueblo. Vamos, una BlackBerry y un portátil con los que gestionar su día a día como muchos otros trabajadores.
En Francia a partir de ahora sus señorías han recibido el permiso de la presidencia de la Cámara para usar sus ordenadores dentro del hemiciclo, pero no se crean que esto abre la puerta a la Democracia en directo, porque no es así. Las restricciones son más que considerables, los representantes del pueblo no tienen enchufe con el que cargar sus máquinas (así que tendrán que tirar de batería) y, además, no podrán conectarse a Internet de ningún modo durante las sesiones parlamentarias (no habrá wifi). Esto, vaya fastidio, descarta un ‘livebloggin’ de los debates y nos deja, seguro, sin jugosos comentarios de los políticos (cachis, y sin twitter!).
Pero de todo el nuevo reglamento, la línea que más intrigado me deja, es esa en la que se exige a los señores representantes del pueblo que, en el caso de usar su portátil, lo hagan con la pantalla orientada frente a ellos. ¿Será para evitar bochornos pornográficos en grupo? ¿Para no alimentar eso de “mira lo que me han mandado”? Será por precedentes patrios…
El catálogo de países sin sentido del humor se amplía. Sumen a la lista a la poco democrática Indonesia que planea (no es la primera) prohibir el acceso a sitios de Internet de contenido violento o pornográfico (como si hubiese una relación entre ambos conceptos…).
El ministro de Información indonesio justifica su medida argumentando que “no hay forma de salvar el país divulgando pornografía, violencia y hostilidad racial”. Independientemente de que la lista de peligros sea caprichosa, toda forma de control de la información engendra situaciones de censura que, una vez más, en este caso se justifican con el absurdo motivo de proteger a los jóvenes internautas.
En casos como este la tendencia natural es la de sospechar de las consecuencias. ¿quién decide que es violento o pornográfico? ¿quién pone los límites? ¿Hasta donde llegará el control de acceso a estos contenidos? ¿Sobre que bases se persigue a los infractores? ¿Puede un gobierno plantearse fiscalizar lo que sus ciudadanos hacen en la Red?
La nueva normativa viene aliñada además con penas que podrían alcanzar los tres años de cárcel.
De cara a las fechas más señaladas del calendario, las grandes compañías se ven obligadas a hacer esfuerzos especiales para acaparar espacio en los medios de comunicación. Así, cuando se acercan las Navidades (por ejemplo) sacan toda suerte de información sobre regalos que hacer a papá, a mamá o los abuelos. En verano pulen catálogos de productos de ocio y en el caso de San Valentín directamente pierden los papeles con campañas delirantes. Microsoft no se mantiene al margen de esta oleada de insensatez y para celebrar el día de los enamorados ha sacado, junto con la experta en sexo Tracey Coxx, un manual de buenas prácticas para las videoconferencias. Efectivamente es lo que parece: un listado de recomendaciones para aprender a comportarse delante de la webcam. Pero no, no es lo que parece (o no del todo). Según los expertos de Microsoft y la señorita Coxx es importante controlar lo que la otra persona está viendo por la webcam, ser amable y hacer reír a nuestro interlocutor. Pero también hay que cuidar el lenguaje corporal, no cruzar los brazos, no hacer demasiados halagos y, mi favorita, enseñar diferentes partes de uno mismo. ¿Soy yo solo o hay demasiadas segundas lecturas en el catálogo de sugerencias de uso de la webcam para enamorados?
Usted y yo lo sabíamos: los que usan Apple son unos cochinotes. Y no lo digo yo, lo dicen las estadísticas. Concretamente los datos de registro de usuarios de ‘LoveHoney’, una tienda ‘online’ de cacharritos sexuales que ha dado a conocer los perfiles de sus compradores y el resultado es transparente: los de la manzanita son más dados al jugueteo.
Según estos datos, los que usan Mac pasan de media casi seis minutos rebuscando por el web mientras que los de PC apenas si llegan a los cinco minutos. Pero esto es lo de menos, lo realmente reseñable es que además se dejan más dinero en artículos sexuales: los que navegan por ‘LoveHoney’ desde un ordenador de Apple gastan unos 7 euros más por visita en toda suerte de chismes amatorios que los que acceden desde un PC.
Así que ya lo pueden ustedes gritar más alto: los del ordenador modernito y manzanero son unos depravados. Por cierto, un último dato para el estupor: son los que usan Linux los que realmente invierten en parafernalia sexual: 10 euros más que el resto.
Parece que la batalla llega a su fin: Sony podría estar a punto de erigirse en vencedor del duelo del plástico de la Alta Definición. Tras poco más de un año de contienda, Blu-ray se está llevando el gato al agua frente a un cada vez más deprimente consorcio alrededor del HD DVD. En resumen: Toshiba y Microsoft se están quedando sin amigos. A lo largo de las últimas fechas casi todos los estudios que respaldaban este formato están poniendo ojitos golosos a Sony cuando no directamente huyendo hacia el Blu-ray.
Primero fue Warner quien abandonó el HD DVD y ahora parece confirmarse que los dos últimos fieles a Toshiba (NBC Universal y Paramount) están buscando la fórmula de poder distribuir sus cintas también bajo el paraguas de Sony.
Todas las señales son malas para el consorcio HD DVD, que además tiene que sumar una calamidad más a su lista de desgracias. Si señores, el porno se pasa a Blu-ray y esto, denlo por seguro, es un mazazo de enorme calibre. Algunos de los más grandes estudios de la Industria de la carne (desnuda) han decidido diversificar su apuesta y tras un año de confianza en HD DVD, van a apostar también por Blu-ray para contentar a sus seguidores.
El respaldo del sector del porno, junto con las deserciones en el consorcio de Toshiba, son síntomas evidentes de que Sony está a punto de ganar la batalla del plástico. Pero siguen quedando algunas dudas que despejar. ¿De verdad va a imponerse un formato de plástico sobre otras soluciones como los discos duros y las descargas (o el streaming) para popularizar la Alta Definición? (Yo creo que no, la era de los discos de plástico ha pasado). Y déjenme compartir otra duda con ustedes ¿De verdad queremos ver porno en Alta Definición? ¿De verdad estamos preparados para ‘disfrutar’ de un nivel de detalle tan preciso? Ustedes dirán.