Homepages are notoriously political. Everyone wants a piece of the homepage. The thinking is that because the homepage is the single page with the most traffic, it must be the most important page on the site. But that’s simply not true…the mere fact that it’s the root URL on your domain means that it will inevitably get more traffic. In the end the politics almost always serve to distract…by spending so much time on the homepage design teams often overlook the value of their other, more important pages.
Performable
Y ahora piensen ustedes conmigo en la cantidad de rediseños que certifican esa frase: portadas claramente sobreactuadas y estructuras interiores miserables. No se pierdan los ‘Cinco motivos por los que las páginas de aterrizaje y los formularios son más valiosas que las portadas”.
vía>@seisdeagosto

Miren ese pantallazo de Google. ¿No echan algo en falta? Muchas personas están comentando (en Twitter sobre todo) que el buscador anda de pruebas con su portada. Según las diferentes capturas ahora mismo podríamos estar asistiendo a un test multivariable planetario. Algunos usuarios ven la página habitual de Google, otros una versión sin botón alguno de búsqueda y un tercer grupo lee un aviso en el que se lee ‘Press enter to search’. ¿Harán públicos los datos del experimento sobre las rutinas de búsqueda?

“Pasamos un tercio de la vida durmiendo”. ¿Cuántas veces han oído esta frase? ¿Y han intentado saber cuánto tiempo pasamos pensando? La visualización de datos es, lo saben ustedes, una de las ramas más apasionantes de esa frontera entre los contenidos y el diseño.
La delantera una vez más, de la mano de los de siempre, el equipo web del NYTimes, con un gráfico sobre el tiempo absolutamente espléndido. Naveguen por los diferentes grupos y miren. ¿Quiénes duermen más? ¿A que hora piensan más los parados? ¿Cuánto más trabajan en casa las mujeres que los hombres? ¿Qué solemos hacer a las dos de la madrugada?
Al final del día, todo son métricas.

Comprar discos dejó de ser una experiencia gustosa para convertirse en una transacción cuando las cajas de los CDs empezaron a contener sólo un trozo de plástico. Nos escatimaron el libreto y pasó a ser una buena idea bajarse la música de Internet.
A comienzos de los 90 estuve en un concierto de los Rolling Stones en el Vicente Calderón. Guardé la entrada de aquel evento durante años en mi cartera y tenía un cajón lleno de tickets de Jane´s Addiction, Depeche Mode o los Pixies. Cada uno diferente de las otros.
Me acordé leyendo a Nacho:
Las entradas de conciertos no son un producto de los proveedores de ticketing sino todo lo contrario, las empresas de ticketing existen porque la gente compra entradas y detrás de eso, está la pasión emocional de muchísimas personas para la cual cada actuación es un momento irrepetible y especial en la vida. Las soluciones tecnológicas, ahorran tiempo, son cómodas y son rápidas; pero en algunos casos dejan al ser humano y a sus sentidos fuera del escenario.
El otro día compré una entrada en entradas.com. Sin entrar en debates de experiencia de uso, el sistema funcionó. La única manera de conseguir físicamente el ticket era en un cajero de CajaMadrid. Cual fue mi gran decepción al encontrarme esto:Un ticket de papel térmico finísimo, exactamente igual que la cuenta cualquiera de una cafetería. Máxima efectividad pero cero emoción. Nada más y nada menos que John Fogerty reducido a unos caracteres ASCII de una base de datos (!).
La entrada es imprescindible para nostálgicos.
Ese ticket frío y desangelado habla el lenguaje del ingeniero, del empresario y del político no el de un ser humano que tiene sentidos y emociones.
Jakob Nielsen, ese señor que lleva ilustrándonos sobre usabilidad desde hace algo más de una década ha tenido un ‘déjà vu’. Concretamente ha intentando navegar desde un móvil y le ha parecido una experiencia totalmente 1998.
Dice Nielsen que andar en Internet con un teléfono se parece mucho a navegar desde un ordenador en los noventa. Fíjense en las semejanzas: normalmente no funciona, el tiempo de espera de carga es eterno y el diseño no está adaptando al soporte.
El resto de sus reflexiones tampoco son amables, pero hay recomendaciones a las que atenerse: hazlo sencillo, trabaja en una versión específica y no compliques las tareas. (De las tarifas no ha dicho nada, no)
- Google va a por todas – nadie, repito, nadie, le da miedo en analítica web y optimización – ojo al 2009 porque van a cambiar muchas cosas, y más de uno firmará su sentencia de muerte
- La clave es la optimización, la conversión, el ROI, la mejora continua – el negocio no está en la analítica, está en los resultados de la analítica y otras disciplinas complementarias como la usabilidad y el SEM
Pere Rovira
vía> Adrián Segovia
Según las Sagradas Escrituras, cuando Dios echó a Adán y Eva del Jardín del Edén les envió una serie de maldiciones que a día de hoy debemos seguir pagando: las mujeres paren con dolor, existen las redes de blogs comerciales y sobre todo… nuestro refresco de Cola se queda sin gas tras dos días en el frigorífico. La palabra horror tiene su mejor ejemplo en cualquier té de esos que resulta de una Pepsi o Coca Cola sin burbujitas. Un completo desastre.
El ser humano no está cualificado para resolver tal desacato físico, y por más que se apriete la tapa el resultado es el mismo. Así que una vez más demos gracias a la tecnología, que viene a hacernos la vida feliz y a darnos un refresco chispeante. El aparatito en cuestión se llama Fizz Saver y no es más que un dispensador que nos dará estilazo frente a los amigos que vengan a casa. Y todo por tan sólo 12,98 dólares.
Ojalá sea cierto, que esta sea la salvación de la gran maldición, y que no resulte un vil engaño para tenernos entretenidos mientras Estados Unidos planea un nuevo orden mundial…

El Imperio vota y sus ciudadanos contienen la respiración entre la felicidad y el miedo. La labor de un medio de comunicación no es sólo informar, analizar y dar contexto, también tienen que ser los catalizadores del estado de ánimo de un país.
No es la primera vez que aquí aplaudimos al departamento de infografía del New York Times y la verdad es que en esta ocasión se han superado. El experimento se llama WordTrain: un continuo de palabras, una cadena de emociones expresadas por sus lectores. Escriba su sensación, escoja su candidato y disfrute de la corriente de sentimientos.
(Gracias a Perogrullo por el descubrimiento) (¿Alguien sigue dudando de que los grandes medios lideran las nuevas formas de periodismo en Internet?).

Tener los contenidos es importante, tener los mejores contenidos es una ventaja, pero todo esto vale de muy poco si no hay una idea, un plan, una arquitectura coherente. Y no se trata sólo del diseño.
Se trata más bien de saber llevar hasta el usuario la información de forma ordenada, comprensible y sin alardes. Esa zona de decisión que pone de acuerdo a diseñadores, periodistas y expertos en interacción sin compromiso de egos particulares. Ustedes, tanto como yo, hemos padecido esas páginas esculpidas sólo por diseñadores que son totalmente innavegables pero muy bonitas. Ustedes, tanto como yo, hemos padecido esas páginas facturadas por periodistas que parecen atroces listines telefónicos.
Y a veces (pocas) ocurre un milagro que distingue a un medio por encima de los demás. Esta vez el protagonista (y no es la primera) es el equipo del New York Times que ha sabido darle una vuelta a algo tan triste como el medallero olímpico. La dificultad en este caso es doble: esa información es prácticamente irrelevante, la tiene todo el mundo así que distinguirse pasa por diferenciarse en la puesta en página y, sobre todo, acertar con la usabilidad.
Y lo han logrado: el gráfico histórico de distribución de medallas a lo largo de las diferentes Olimpiadas organizado por países es sencillamente espectacular. Se han conjugado en las medidas justas los contenidos, el diseño y la interacción. Vamos, que con cosas así hasta me dan ganas de replantearme mi fobia al flash. (Y por cierto, que birria de medallero tenemos, oiga).
Mucha BlackBerry, mucho iPhone y mucha mandanga, pero cada vez se ve más gente cargando con una libreta negra en las reuniones. ¿Será nostalgia o es que las notas a mano son más eficaces?
Mientras busco una respuesta y garabateo en mi propia Moleskine, déjenme compartir con ustedes este estupendo repositorio de todos los trucos para hacer del papel un rival imbatible.
Hay una Moleskine para cada tipo de usuario y, visto el catálogo de hacks, es un competidor musculoso para desterrar las cosas que funcionan con pilas o baterías. No sé si es cosa de mayores o de modernos esto del papel.