Usted y yo lo tenemos claro: mucho talento, mucha conversación, mucho encanto, pero al final nos la jugamos a una carta. Esa, la de la foto del perfil. En este mundo extraño que estamos construyendo el primer descarte es rápido: o convences en ese primer plano o vas muerto.
Y sonreír es básico, sobre todo si eres hombre. No lo digo yo, lo dice OkCupid en este informe que nos trae el NYTimes y que demuestra que ustedes, señoras, y nosotros no somos iguales.
Women responded more often to pictures in which the man is looking off camera, not into it. Men were more likely to respond to pictures in which the woman is at home (and looking a little come-hither), rather than out with friends or on a trip.
Como dice Geoffrey Batchen, la fotografía ha pasado de servir a la memoria para valer a la comunicación. Así que no mires a cámara directamente y sonríe.
Dos versiones recientes de la puesta a disposición de los ciudadanos de la información pública. Por una parte, la puesta en marcha hoy de la Biblioteca Digital Hispánica, un enorme repositorio de documentos digitalizados por la Biblioteca Nacional española, que ofrece la posibilidad de consultar 10.000 obras y pretende reunir 200.000 títulos en un plazo de cinco años. Un gran paso para los investigadores, pero un pequeño salto adelante para la gestión cultural y el fomento de los nuevos creadores.
Compárenlo si no con el proyecto puesto en marcha por la Biblioteca de Congreso de EE UU, que ha llegado a un acuerdo con Flickr para que los usuarios de nuestro almacén gráfico favorito puedan interactuar con fondos fotográficos públicos.
En cifras gana la iniciativa española, 1.500 imágenes se harán públicas en EE UU frente a las 10.000 obras de aquí. Pero el proyecto estadounidese abre las puertas a los ciudadanos para que añadan valor a las imágenes, introduciendo descripciones propias mediante etiquetas. El proyecto, llamado The Commons, incide en el crowdsourcing de la documentación de la información, ya se trate libros, fotografías o arte en general, como en el proyecto Steve.Museum. Dar las herramientas para poder ver es el primer paso, pero sería recomendable recorrer rápidamente el camino hasta el permiso para poder hacer. Clasificando, mezclando e imaginando la información del futuro. Los responsables de Flickr tienen abiertas las puertas a instituciones públicas de todo el mundo.¿Quién se anima?.
El próximo sábado la emoción llega a su fin, pero sin duda todo lo ocurrido esta semana es la mejor campaña de promoción que podía acompañar a la salida de la última entrega de Harry Potter. Hace apenas unos días ‘aparecieron’ en la Red varias fotos del nuevo libro del niño mago (ahora casi todas fulminadas) y todos los medios se hicieron eco de la noticia.
El titular era fácil: “El secreto mejor guardado aparece en Internet” y la difusión ha sido descomunal. Hagan la suma conmigo, J.K. Rowling se acaba de ahorrar un dineral en marketing gracias a estas fotitos: cuando faltan horas para que su volumen llegue a las librerías todo el mundo habla (gratis) de su libro y el jovenzuelo de la varita copa portadas sin soltar un euro.
Pero lo mejor está por venir. Las imágenes (unas fotos tristonas de varias páginas del libro en las que, si no se trata de un ‘fake’, se puede leer el final de la saga) que fueron colgadas en diversos servicios ‘online’ tenían muchas pistas para pillar al responsable del delito.
El tipo que tomó las instantáneas subió los archivos sin limpiar los rastros y dejó un montón de información útil para darle caza. Este tipo de archivos contienen ‘metadatos’, un conjunto de información EXIF con la que se puede rastrear al culpable. Entre esos datos se cuentan todos los detalles fotográficos: día en el que se tomó la imagen, tipo de exposición, velocidad, peso y (uy que descuido), el número de serie de la cámara. Ahora ya se sabe que la máquina es una CANON Rebel 350 y que tiene tres años.
En manos de CANON está la posibilidad de dar con el delincuente. Ese número de serie es único así que si el dueño de la cámara ha pasado por cualquier servicio de reparación o ha registrado su cacharro será posible dar con su identidad y cazarle. Por ahora la compañía ya ha confirmado que es relativamente sencillo dar con el país en el que fue vendido el aparato y la tienda distribuidora, pero no ha querido adelantar más detalles de sus pesquisas.
Así que aprendan: sus fotos dicen mucho más usted de lo que piensa. Pero respiren tranquilos: borrar la información EXIF es muy sencillito.

Suelo utilizar las fotografías licenciadas con Creative Commons para el blog y el trabajo, esta misma mañana incluí una en una noticia de ELPAIS.com. Pero cuando he vuelto a Flickr para ver el nombre del autor e introducirlo en la firma todas las fotos asignadas a la Attribution License (la única restricción a su uso es reconocer la autoría a su creador) habían desaparecido. Hemos pasado de más de cuatro millones a cero en tan sólo unos minutos. Para la siguiente imagen que necesitaba he recurrido a Deviant Art. Ahora todo parece haber vuelto a la normalidad en Flickr. Que susto.