Imaginen que van en el metro y en lugar de la típica flauta a ritmo de ‘Sólo le pido a Dios’, se encuentran ustedes con esto…
La banda se llama Atomic Tom, son de Brooklyn y se atrevieron a interpretar así este ‘Take Me Out’ en el metro de Nueva York.
Al parecer el iPhone se ha convertido en el multi-instrumento de moda gracias al gran número de aplicaciones que le convierten en piano, trombón, sintetizador, guitarra y mucho más. Mashable hace un resumen con 10 de ellas y Paste Magazine hace lo propio con otras 10 que valen menos de un dólar.
Con este panorama no extraña encontrarse con replicantes de las estrellas de moda. O incluso con DJs con talento para la pantalla táctil. Así que ya sabéis, menos conservatorio y más Tienda Apple.
Hace unos meses, Ícaro lo descubría: Esperanza Aguirre tiene iPad. La lideresa lleva desde entonces fardando de su gadget allá por donde va. David Martos de la Cadena Ser aprovechó la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid a la emisora para preguntarle por el cacharro, y oiga, ella encantada de contar cómo lo usa.
Aguirre lleva su agenda actualizada en el iPad. La dama de hierro se calza las gafas y recomienda: “Se puede utilizar para todo”. E incluso se atreve a sacar su aplicación para tocar el piano y tocar un par de acordes. Sí, Esperanza Aguirre tiene un Ipad y lo adora como a una mascota (ahora que no está Güemes)… ¿Qué será lo siguiente? ¿Retransmitirá en directo una keynote de Apple? ¿Cobrará por post escrito? A saber…
¿Cuanto valen esos 42 segundos? Stephen Colbert saca, y es el primero en hacerlo en el mundo, su iPad durante la gala de entrega de los premios Grammy y se permite, ya puestos, vacilar a Jay Z con el chisme.
Puestos a buscar equivalentes, podríamos hacerle llegar uno a Buenafuente durante la próxima ceremonia de los Goya. Efectivamente, no es lo mismo. O como dice Pablo, que lo saque Pellegrini durante un Madrid Barça.
Ya, todos nos hemos quedados sorprendidos con la participación de Steve Wozniak en el Dancing With Stars estadounidense. Ese gracejo para mover las carnes con un inusitado estilo cautivó a la audiencia televisiva. Mientras, nosotros nos quedamos con las ganas de encontrar una versión española del geek maduro que se convierte en mascota televisiva.
A pesar de la campaña montada en internet para mantener al bueno de Woz en el programa, finalmente fue expulsado del programa -eso sí, recuerden que por el camino dejó, por ejemplo, a Denise Richards-. Aunque bromeando, Jimmy Kimmel ha dado con el próximo encargo del geek de moda…
Dicen los expertos en marketing, que la sensación que ha causado Woz con su participación en el programa, ha ayudado a distraer un poco las preocupaciones por un Steve Jobs que sigue de baja. No hay que ser tan retorcidos, esto sólo es baile… torpe, descoordinado y risible, pero baile al fin y al cabo.
Ya preguntamos por aquí (con escasísima respuesta) por que aplicaciones del iPhone merecía la pena aflojar unos euros y desde entonces el debate no ha hecho sino crecer. La tienda de aplicaciones de Apple es un enorme contenedor en el que se hace muy difícil destacar y mucho más complicado generar ingresos.?¿Y cuales son entonces los factores de éxito? Pues al final parece sencillo: no obsesionarse con la calidad y hacer juegos muy sencillos.
La calidad es en gran parte irrelevante. Creo que el factor decisivo es cuanto tiempo tardas en explicarle el producto a otra persona.
Adam Saltsman
Así que ya sabes, si no puedes contarlo en cinco segundos, es muy probable que no funcione. Cuestión demográfica: cada aplicación se bate el cobre con otras 6.000 candidatas.
Si está usted triste quizá es que no tiene suficientes cacharros o que se compró el chisme inadecuado. Si no es feliz quizá es culpa de su PlayStation3. Y no me mire con esa cara, que lo dice el Telegraph.
Según un estudio de ‘The Gadget Helpline’ hay dispositivos que nos hacen más felices que otros y, como usted ya temía, la consola de Sony no se encuentra en el top10 de juguetitos que nos hacen sonreír. Dice la encuesta que el juguetito que más nos anima el corazón es la Nintendo Wii seguida por (vaya cosas) el iPod y el iPhone.
Un podio relativamente razonable que se vuelve escalofriante al llegar al quinto aparato de la alegría. La BlackBerry. Ahí queda eso, señores. Sigan sorprendiéndose, en noveno lugar está un navegador de TomTom (¿un navegador?).
Quizá la encuesta no estaba del todo bien planteada… ;)
Como han cambiado las cosas. Todavía recordamos todos aquel régimen taliban que impuso en Afganistán un demoledor regreso al pasado. Para aquella banda de líderes fanáticos cualquier avance tecnológico era símbolo del maligno y no tardaron en prohibir el teléfono, quemar libros, arrasar con las antenas de televisión y cegar a su población cortando todo acceso a Internet.
Pero señores, la moda es lo que tiene, seguidores. Y hasta los más barbudos son sensibles a los arreones del mercado de la electrónica de consumo. Como nos cuenta AlJazeera, el mulá Zaif se ha declarado “adicto” a su iPhone. Este tipo, ex embajador afgano en Pakistán (y ahora bajo arresto domiciliario en su casa de Kabul), no apea su terminal de Apple y enseña orgulloso a la prensa su listado de páginas favoritas en la pantalla táctil del chisme.
Por la foto, cabe destacar que Zaif es todo un ‘early adopter’, lo que tiene en las manos es un iPhone de primera generación. Todo un A-List.
Hay que reciclarse y sin duda Internet es el mejor caldo para hacer experimentos. MC Hammer lo sabe y por eso apuesta fuerte. Después de jugarse unos dólares en DanceJam, esa especie de YouTube para bailongos, Stanley Burell se va a colar en tus bolsillos.
Efectivamente, el hombre que perpetró ‘Too Legit To Quit’ acaba de lanzar su propia aplicación para iPhone. El programita es ideal para saber en que anda metido el rapero, cuando dará su próximo concierto, ver sus vídeos e incluso mantenerse al tanto de lo que rima en Twitter.
¿Abrirá tendencia MC Hammer como ya lo hizo con los pantalones bombachos? ¿Veremos a algún artista patrio sacar su propia App? Yo estoy deseando seguir el día a día de Beatriz Luengo.
Sin gracia o excentricidad comparables a la de Chris Crocker, iJustine ha hecho su parodia del Leave Britney Alone para pedir que dejen en paz al pobre Steve Jobs. Desde que se anunció que el CEO de Apple no sería el protagonista de la habitual keynote de la MacWorld, todo el mundo empezó a llevarse la mano a la cabeza con el tema recurrente en la boca: Jobs está a punto de palmarla, decían.
No se trata de un rumor cualquiera. A estas alturas, está claro que Jobs se ha convertido en una especie de Mesías gracias a ser la cara de algo que más que una marca admirada se ha convertido en un modelo de vida. Cierto, es merecido, con él Apple ha conocido sus mejores momentos como empresa y ha revolucionado el mercado con productos como el iPod o el iPhone. Eso sí, que rumores sobre su salud hagan caer el precio de las acciones de la empresa es una exageración y un gran problema, sobre todo si tomamos en cuenta que se trata de una empresa con 32.000 empleados y ventas de 32 mil millones de dólares en un año.
Sigue siendo aún más exagerado que el pobre hombre tenga que dar detalles de su salud como si de un nuevo iPod se tratase. “Un desequilibrio hormonal que me ha estado ‘robando’ las proteinas que mi cuerpo necesitaba para estar saludable”, ha tenido que declarar Jobs para salir al paso de tanto rumor sobre su muerte. Y por arte de magia, infinitos medios de comunicación se han hecho eco de esta ¿noticia?
Incluso después de la carta -que ha logrado que remonte el valor de las acciones de la empresa-, hay quien dice que sus palabras suenan a despedida. En serio, dejaros de conspiraciones y entreteneros con los iconitos del iPhone. Aunque quizás sea cierto, es la hora de buscar el relevo si cada vez que toses pierdes y haces perder dinero.
Para la navidad, queda clara la supremacía del iPod como el gran regalo navideño de todos los tiempos. No hay nada mejor que quedar bien y regalar un iPod Touch o cualquier modelo que se ajuste a las necesidades del agraciado. Ayer, si se hurgaba en las búsquedas estadounidenses hechas en Google a media mañana, uno se da cuenta de varias cosas.
La primera es la confirmación del éxito del cacharro de Apple como presente navideño; pero la segunda es el gran palo: enchufar el iPod al ordenador y descargar contenido desde la iTunes Store sigue siendo algo difícil de pillar a la primera. Sí, estamos ante un gadget fantástico cuyo uso es de lo más intuitivo, pero que deja mucho que desear al gestionar sus contenidos.
Parece que este es el gran problema, no sólo de iTunes, sino de cualquier otro software de gestión de contenidos. Lo mismo pasa con el pesadísimo software del Zune o con el cerradísimo cliente que utiliza el servicio de descargas de Telefónica, Pixbox.