Si está usted triste quizá es que no tiene suficientes cacharros o que se compró el chisme inadecuado. Si no es feliz quizá es culpa de su PlayStation3. Y no me mire con esa cara, que lo dice el Telegraph.
Según un estudio de ‘The Gadget Helpline’ hay dispositivos que nos hacen más felices que otros y, como usted ya temía, la consola de Sony no se encuentra en el top10 de juguetitos que nos hacen sonreír. Dice la encuesta que el juguetito que más nos anima el corazón es la Nintendo Wii seguida por (vaya cosas) el iPod y el iPhone.
Un podio relativamente razonable que se vuelve escalofriante al llegar al quinto aparato de la alegría. La BlackBerry. Ahí queda eso, señores. Sigan sorprendiéndose, en noveno lugar está un navegador de TomTom (¿un navegador?).
Quizá la encuesta no estaba del todo bien planteada… ;)

Ahí lo tienen, se trata de un fino trabajo de pastelería que un ciudadano estadounidense -esas cosas no pasan en España- regaló a su mujer en el día de su cumpleaños. Es una dulce recreación pastelera de la Nikon D700 dSLR hecha en una pastelería de Pennsylvania llamada Granny Schmidt’s.
Ver esto hace que uno se plantee cual es la relación entre gadgets y pasteles. Tan diferentes entre sí, pero a la vez unidos por los corazones de freakies que hornean sus bollos con forma de iPhone, de Wii o de Blackberry. Mientras tanto, aquí al otro lado del océano, ¡las alegorías son tan diferentes! En serio, a estas alturas uno ya no sabe con qué sorprenderse.
Eso sí, el señor en cuestión fue muy listo. Esta era la mejor manera de hacerle gracia su señora, sin tener que regalarle la cámara en cuestión, que sale por unos 3.000 dólares.
La tendencia se consolida: lo que arrasa son los portátiles. Por primera vez, el pasado trimestre se empaquetaron menos ordenadores de sobremesa que portátiles gracias, sobre todo, a los netbooks, los AKs de la informática de consumo que han acabado abriendo su propio filón de ventas.
Frente al clima de crisis, las ventas de ordenadores han ido estupendamente este año y se han comportado incluso por encima de las previsiones en los dos últimos trimestres. El gran ganador vuelve a ser HP, que se mantiene en cabeza. En el tercer cajón del podio se instala Acer, sobre todo gracias a su gama de miniportátiles, verdadero revulsivo de la Industria.
Y ahora piensen en las implicaciones que tiene que la informática sea ya el año que viene definitivamente personal y portátil. Se nos abre un escenario de tres vértices que pasan por la acción en la nube, la conexión constante y el mapa social.
Hay empresas que por estas fechas dan cesta de Navidad, otras que subastan lotes de regalo, algunas que tienen un detalle con los empleados y las que, directamente, sueltan un bonus en metálico.
Google era una de estas compañías que agradecían el esfuerzo anual de sus trabajadores con una paga de más y este año la crisis ha hecho cambiar la dinámica. Y ha tocado un regalo, claro.
Todos los empleados de Google del mundo (bueno, todos aquellos que trabajan en oficinas del coloso donde hay acuerdo con sus autoridades legales) han recibido un G1. Efectivamente, Google les ha premiado el 2008 con un teléfono de esos con Android que usted todavía no tiene y que ha dejado a sus empleados con el gesto sorprendido.
La empresa, innegable maquinaría de comunicación, ha enviado a sus trabajadores un correo explicativo sobre este cambio de política que les ha dejado sin líquido pero con un terminal nuevo para mandar sms estas fiestas.

Todo el mundo hace listas en diciembre, así que para diferenciarse del resto, una publicación del renombre de Time hace un mega Top 10 que comprende 50 listados diferentes que van “desde la elección de un impactante presidente hasta un colapso económico histórico -con una webcam de cachorritos y los Juegos Olímpicos de por medio-”.
Y es cierto, todo lo que queda de por medio queda recogido en algo que más que una serie de listas, es una estupenda entretención de domingo por la tarde, y un buen resumen de la actualidad en el 2008. Sí, incluso recoge nuestro ‘Yes Wen Can’ particular y deportivo y varios sucesos de la que llaman una de las mejores series de televisión del año: la campaña electoral estadounidense.
También resulta curioso que entre lo que nos propone Time, se encuentre el Top 10 de vídeos virales con ‘Where the Hell is Matt’ o la llorosa historia del León Cristiano a la cabeza. En cuanto a tecnología, se reseñan los mejores gadgets del año, en una lista que se nos antoja distante a los que vivimos en este tercer mundo del cacharro; y además, ya hay lugar para seleccionar las mejores aplicaciones para el iPhone -muy significativo-.
Cierto, la falta de recursos agudiza el ingenio. Si hablamos de la creatividad y la imaginación que surge en medio del surrealismo mágico latinoamericano, las soluciones para determinados problemas suelen ser dignos de reseñar. Del país creador del “vendo mi disco con aceite de girasol”, ahora llega la antena WiFi que deja cualquier invento de McGiver en pañales. Amantes del DIY, aprendan…
Allí, en medio de la modestia más extrema y un silencio que abruma, Jean Carlos no percibe la distancia y los kilómetros que, según la gente, lo separan del mundo moderno y globalizado. Mientras haya energía eléctrica, él está conectado a Internet y a todas las herramientas que ofrece sin pagar un centavo. La antena que le proporciona conexión, compuesta por una pequeña olla de aluminio vieja, un cable y un pedazo de cobre, está en la cima de una mata de coco de unos 40 pies de altura, tal vez más. El mismo se subió a conectarla. ¿Cómo lo hizo?
Más de uno quejándose porque la fonera se le derrite y resulta que una olla resolvería todo. La historia de Jean Carlos es la de miles de muchachos que en otras coordenadas correrían con una mayor suerte. Lo realmente interesante de la historia es llamar la atención de administraciones que con un mínimo esfuerzo podrían aprovechar y enriquecer el talento y las inquietudes de su juventud.
La próxima vez que se quejen porque en el aeropuerto les cobran el WiFi a precio de riñón, o porque el vecino protegió su conexión; piensen que a miles de kilómetros hay quien se saca las castañas del fuego como puede: con una olla de aluminio.
Lo que realmente mola de los congresos es que te dan una bolsa llena de regalitos que luego pasa años acumulando polvo en un armario. Pero te la dan. Con su camiseta, su chapa y sus tontunas.
Y todos los congresos son iguales, incluso las convenciones políticas pasan por el aro del paquete de cortesía. Estos días en Estados Unidos andan muy entretenidos con la reunión de los demócratas que se celebra apenas unas horas antes de que los republicanos también festejen. Y en sus respectivas convenciones hay sorpresas, pero lo que es mejor es que los delegados de ambos partidos van a recibir un mismo regalo.
No se lo pierdan, burros y elefantes se van a ir para casa con un Zune. Ahora parpadeen, efectivamente Microsoft ha sacado dos ediciones especiales de su reproductor multimedia para agasajar a los participantes en las dos convenciones. Con su dibujo conmemorativo, su logo y sus contenidos pregrabados.
Como el iPod de U2 pero con discursos.
Mucha BlackBerry, mucho iPhone y mucha mandanga, pero cada vez se ve más gente cargando con una libreta negra en las reuniones. ¿Será nostalgia o es que las notas a mano son más eficaces?
Mientras busco una respuesta y garabateo en mi propia Moleskine, déjenme compartir con ustedes este estupendo repositorio de todos los trucos para hacer del papel un rival imbatible.
Hay una Moleskine para cada tipo de usuario y, visto el catálogo de hacks, es un competidor musculoso para desterrar las cosas que funcionan con pilas o baterías. No sé si es cosa de mayores o de modernos esto del papel.
Lo pienso muchas mañanas, al despertarme: “¿como no habremos inventado nada para que yo me levante de la cama sin esta desazón vital?”. Seguro que a ustedes les ha pasado lo mismo: odian su despertador. ¿Verdad que es sorprendente que hayamos dado con cacharros tan alucinantes como el absurdo patinete oscilante y en cambio tengamos sin ‘implementar’ algo tan fundamental como abrir los ojos?
Hemos ido del chisme ese ruidoso y mecánico a la alarma del móvil o, a lo sumo, las alertas musicales. Pero nada es demasiado satisfactorio ni innovador: los despertadores hacen ruido e incordian. Nada más.
Menos mal que hay gente preocupada por avanzar en este sector. Con una cabronada, por ejemplo. Hablamos de Alice Wang y su (torturante) ‘Tyrant’. Verán, este fascinante artilugio se aprovecha de la parte más débil de la cadena: los despertadores suenan por la mañana, normalmente muy pronto. Concretamente a una hora a la que no nos apetece hablar con nadie.
¿Y como funciona dirán ustedes? Pues ‘Tyrant’ es un despertador que se conecta a su teléfono móvil y, de forma aleatoria va llamando a contactos de su agenda cada tres minutos hasta que usted apague el dispositivo. ¿Se imagina el numerito a las siete de la mañana? Efectivamente, parece bastante eficaz.
Afortunadamente este pequeño monstruo es un prototipo.

En el fondo me encantaría que esta noticia no fuese verdad. Da para tantos chistes. Efectivamente, como ven ustedes, el Ejército de la China Popular ha dado un salto adelante en su escalada tecnológica y se ha soltado la melena. Han comprado Segways, ese chisme que usted no tiene.
Según cuenta la agencia pública Xinhua, estos artilugios serán usados por los equipos de defensa antiterrorista ya que permiten a los agentes manejar esas (pequeñitas) metralletas mientras se desplazan en pos del enemigo. Otra cosa es que, al verlos llegar cabalgando esa peculiar armadura el enemigo se desternille y rinda sus malévolos propósitos.
Si un policía en patines ya era una imagen complicada de digerir, piensen en estos esforzados chinos patrullando durante los inminentes Juegos Olímpicos a lomos del cacharro oscilante. Los malos deben de estar aterrorizados. Quizá se compren un UnoCycle.