Y sin embargo, gracias a que el mundo es mundo y -especialmente- a que los informáticos superpueblan Twitter, tienen a sus pies a un harem de pollas atentas. Cientos de pollitas con avatares de 24px × 24px y replies tristes como triste es tirarle los trastos a la última perdida que aguanta de pie en la pista. Y que siga la fiesta.
Dice NadaImporta en su catálogo de usuarios de Twitter.
Y claro, tú eres clase media.
Lo de la identidad en Internet todavía tenemos que pulirlo un poco más. Ya que si yo me llamo como me llamo ¿debería tener control sobre mis dominios verdad? Pues no, depende de la fe del usurpador.
Y así, por una cuestión de interpretación moral, se ha quedado Bill Clinton sin varios dominios relativos a su nombre ya que el tipo que los registró (y los tiene redireccionados a páginas republicanas) “no actuó de mala fe”.
¿Cuando sabes que alguna herramienta dospuntocerista está funcionando? Cuando se llena de gente que no tiene blog ni cuenta en del.ico.us, cuando entran, en definitiva, tus amigos los que no conocen popurls ni puñetera la falta que les hace. ?Y eso ha pasado (al fin) con Twitter en España. La oleada es enorme y disculpen que comparta con ustedes una frase de mi amigo Ángel.
Tío, a que esperas para apuntarte a Twitter??!! Es como Match.com, ya no hay estigma cuando lo usas, nadie te mira mal!
Angél Jiménez de Luis
Amén (yo sigo sin tener nada interesante que compartir con ustedes).
Ahora ya tenemos un nuevo palabro a incorporar al diccionario de términos ligados a la Red. Se trata de eso del ‘sexting’ y se define como ‘jóvenes (alocados) que se sacan fotos con el móvil en pose provocativa y que se distribuyen por Internet’. Nada nuevo bajo el sol, hace años que vemos (dolorosas) imágenes sacadas en los espejos de los baños de medio mundo (con su bote de champú de fondo y el aplique desconchado de las toallas en la esquina de la imagen).
Pero el asunto se puede complicar por senderos harto peculiares. La Unión Americana de Libertades Civiles ha denunciado a un fiscal de Pennsylvania que había amenazado a tres jovencitas con llevarlas a los tribunales por pornografía infantil sobre fotos que tomaron de ellas mismas. Según la ACLU, la Fiscalía está violando los derechos civiles de las menores al enfrentarlas a esos cargos.
Los chavales deben de aprender que compartir imágenes digitales de ellos mismos en posturas comprometidas o comprometedoras puede tener malas consecuencias, pero los fiscales no deben usar artillería pesada para enseñarles esa lección
Witold Walczak, ACLU
Ahora toca empezar a decidir, también en la Red, donde acaban las libertades individuales y hasta que pixel puede el Estado entrometerse.
Si tienen ustedes un minuto libre pasen por “Condenados a permanecer en la Red”, el artículo de esta semana de la Defensora del lector de EL PAÍS en el que reflexiona sobre la identidad digital que se destila de la indexación de contenidos generados por medios de comunicación en buscadores.
Tres reflexiones:
EL PAÍS no puede de ningún modo modificar sus archivos. Eso sería falsear la historia. Los archivos son intocables. El problema radica en la facilidad con la que Google o cualquier buscador los hace accesibles, y el modo en el que lo hace. Es Google quien establece la selección de las noticias que aparecen
Ana Ramos, Responsable jurídica de ELPAÍS.com
Ahora, buscadores como Google permiten acceder a los archivos de forma automática, pero no completa, y confiere vigencia a noticias antiguas que han dejado de ser relevantes. Si además eran erróneas, el perjuicio puede ser muy grave”.
Paloma Llaneza, abogada
Nosotros nos limitamos a rastrear e indexar páginas web de acceso público. Cuando alguien nos pide que retiremos una información, le dirigimos al propietario de la página. Es el único que puede eliminarla o modificarla.
Bárbara Navarro, directora de Relaciones Institucionales de Google España
Y ahora sumen una variable más al entuerto de la identidad digital: la Agencia Española de Protección de Datos “insta (a los medios de comunicación) a reflexionar sobre la conveniencia de “mantener de manera permanente una absoluta accesibilidad” a noticias que ya no tienen relevancia pública, “dada la trascendencia que puede tener sobre la privacidad de las personas”.
Ahora ya sabemos dos cosas. Que el servicio de Blackberry funciona en Bagdad y que los congresistas americanos no son muy dados a guardar secretos. Ustedes me entienden, el típico político americano que se va de viaje a Irak y, cosas del dospuntocerismo y la política participativa: no se le ocurre otra cosa que ir contando en Twitter todos los pasos que da por la capital iraquí.
¿Viaje confidencial por asuntos de seguridad? Pues no tanto.
Lo peor es ser sordo. Hablar mucho o hablar muy alto, incluso hablar bien, es secundario si antes no hemos aprendido a escuchar y sabemos identificar las voces que nos interpelan.
Antes era fácil: pagabas una agencia y por las mañanas recibías un informe con todo lo que se decía de ti en los medios tradicionales. No era demasiado caro y era imprimible. Pero ahora ya no se puede, ahora ya no es suficiente. Ahora eso es totalmente suicida. Ya que, como ustedes recuerdan, la conversación está ahora en en la Red.
¿Y quien le manda a usted todas las mañanas un pdf con lo que se dice ‘por ahí’? Pues nadie. Así que toca currar o al menos disimular. Afortunadamente alguien ya ha hecho el trabajo por usted y si siguen por aquí tendrán un listado con las mejores herramientas para hacer seguimiento de lo que se comenta sobre su empresa, su consejero delegado o su competencia en todos esos sitios dospuntoceristas que pueden arruinarle la imagen corporativa en un par de tuits.
¿Recuerdan que aquí apostamos por los expertos en ‘social media’ como el siguiente tipo de la oficina que iba a ganar más dinero que usted? Pues se confirma que este puesto de trabajo anda en periodo inflacionista.
Y así aparecen consultores, estrategas y expertos en los asuntos de la relevancia en red y el proceso de identidad digital (por centenares en LinkedIn, miren miren). Pero no se confíen, que hay mucho liante suelto y no todas las empresas necesitan tener una cuenta en Twitter o contratar un gurú del metaverso.
Así que seamos prudentes con el tamaño de la burbuja, Cnet ya apunta que hay que pincharla cuanto antes.
La mayor parte de los grupos de música que hay en MySpace son espacios creados por sus promotoras/productoras. Cuando hace unos años nos enteramos de esto nos vinimos todos abajo.
La mayor parte de los perfiles de famosos, políticos (y grupos de música) que hay en redes sociales son espacios creados por sus departamentos de marketing. Cuando nos enteramos de esto nos da la risa.
Pero mira, a veces es mejor que sean profesionales los que se ocupen del ‘social media’ del glamour. Por aquello de no meter la pata. ¿Conocen ustedes a Lily Allen verdad? Si, esa, la que canta. Pues parece que la señorita anda un poco alterada con Katy Perry (si, esa, la que también canta) y, en un ataque de furia dospuntocerista se ha unido a dos grupos de FaceBook de denostadores de “la otra” y, para colmo, amenaza con publicar su número de móvil.
Prefiero pensar que no hay un profesional detrás de esta ataque de acné internetero y que ha sido la cantante ella solita la que ha emprendido este absurdo camino hacia el ridículo.
Si tienen pensado cambiar de trabajo en este año que comienza y se quieren quedar en el sector de Internet, sin duda hay dos perfiles que van a cotizar al alza. Sin duda los expertos en métricas y analítica web van a convertirse en las nuevas estrellas (si no lo son ya).
El otro compañero de trabajo que va a progresar más que usted va a ser el responsable de ‘Social Media’. En 2008 todavía algunas empresas no daban demasiada importancia a la conversación en Internet, pero sin duda cada vez son menos las compañías que se mantienen de espaldas a la Red. Ahí todavía queda mucho por hacer: localizar las charlas relevantes, discriminar el ruido, identificar las fuentes valiosas y aprender no sólo a encontrar, sino sobre todo a valorar lo que se dice de nosotros ahí fuera.
Hasta hace unos años esto era sencillo en el mundo offline: hay agencias que cobran por enviar unos estupendos clippings (resúmenes de prensa) con el impacto de nuestra marca y casi casi el valor monetario de cada aparición. En Internet todo es distinto y, lo mejor, es que las herramientas son, en su mayoría, gratuitas. Miren por ejemplo WhosTalkin, un buscador que acaba de salir de beta y que se dedica a trillar blogs, redes, servicios de vídeo, fotos, etiquetas y noticias para que en poco más de un golpe de pantalla pueda usted saber todo lo que se dice sobre una persona, su empresa o la competencia.
Ahora queda por decidir qué conversaciones son relevantes y quiénes se dedican sólo a gritar.