Por si viven ustedes en una cueva en la que no existan bloggers, les cuento que hoy se celebra el Blog Day. Y sí, por un día al año, los que escriben blogs levantan la mirada más allá de su ombligo y recomiendan sus cinco bitácoras favoritas. Ahí van mis recomendaciones (puramente musicales)…
* The Daily Download. Es un blog escrito dentro de la web de la revista británica New Musical Express. Como su nombre indica, cada día en un post se regala una o varias canciones de grupos muy conocidos en el indie a nivel internacional.
* The Record. Me encanta el planteamiento de este blog de la radio pública estadounidense. A raíz de un tema de actualidad desarrollan listas y análisis sobre diversos asuntos musicales. Últimamente han publicado posts interesantes sobre festivales musicales o sobre músicos de Nueva Orleans en el aniversario del Katrina.
* Copy Cats. Es el Tumblr de las versiones musicales por excelencia. ¿Kate Bush atreviéndose con una de Marvin Gaye? Aquí lo encuentras. ¿Una versión actualizada de Toto? También.
* Idolator. El que comenzó siendo el blog con el que Nick Denton quería plantarle cara a Stereogum, terminó por ser comprado por la empresa que edita este último. Con el cambio de manos, el rumbo del blog cambió hacia una colorida crónica de la música actual. Ahora mismo es a Stereogum, lo que la Revista 40 a Mondo Sonoro. Aún así divierte… si te van los petardeos de Lady Gaga, Katy Perry o Justin Bieber, claro.
* Club Fonograma. Al otro lado del océano no sólo habitan bachatas, cumbias y vallenatos. Este blog escrito en inglés desde México, demuestra las diferentes vertientes que puede alcanzar el pop, el rock o la música urbana hecha en Latinoamérica. Muchas veces incluye enlaces para descargar canciones, EPs y discos. Muy recomendable.
Ahí están los blogs musicales. Miles de bitácoras escritas por melómanos pendientes a todo lo que suena en el mundo, siempre atentos a las novedades musicales y seleccionando las mejores para recomendarlas. Es un panorama que ha crecido mucho en los últimos cinco años y que mantiene la frescura y el interés que antaño provocaba la palabra ‘blog’.
Visto ese panorama, una agencia llamada Tone.FM (basada en Amsterdam) tuvo una gran idea: ¿Qué tal navegar a través de esos miles de blogs musiqueros de una forma distinta? Lo han hecho a modo de una radio online llamada Shuffler FM. El servicio recoge todas las canciones que esos blogs publican, las divide por género y permite escucharlas a la vez que se puede leer lo escrito sobre ellas. Sencillo, ¿no?
Se trata de una forma distinta de descubrir interesantes blogs musicales y sobre todo, para saber qué es lo que está de moda en el mundo de la música. Por lo pronto, sus creadores prometen aplicación de iPhone y iPad. Vamos, el sueño de todo moderno.
Desde el fin de semana pasado, Cee-Lo Green (también conocido por ser el 50% de Gnarls Barkley) se ha adueñado de Internet publicando el que es el video viral del momento. Se trata del videoclip de ‘Fuck You’, una canción que se incluirá en el disco que publicará en octubre.
A pesar del planteamiento sencillo (y por ende, barato) del video, la canción ha logrado calar en Internet salvando la regulación de medios que haría imposible que se emitiese tal cual en la radio británica o estadounidense. Por lo pronto, Cee-Lo avisa que habrá un videoclip oficial y además ya tiene una Clean Version titulada ‘Forget You’ (que pierde mucho la gracia) para poder sonar en la radio.
Por lo pronto, la viralidad sigue e incluso 50 Cent se ha animado a incluir unas rimas en la canción. Con más de un millón de reproducciones en unos pocos días, ¿podemos decir que estamos ante el éxito del otoño? Y apenas sin sonar en hit parades ni fórmulas musicales (en España, por ejemplo, no sonará o tardará siglos en hacerlo). Los tiempos cambian.
Don’t be a dick. There are two types of music journalism: the kind where the writer wields knowledge in an attempt to tell you what you SHOULD like and the kind that takes your tastes into account and tries to give you similar suggestions… Negativity is out. Enthusiasm is in.
Mashable reúne cinco consejos para aspirantes a bloggers musicales. Dicen que la industria musical se encuentra en crisis, pero lo cierto es que se hace más música que nunca, y en medio de ese mar de canciones, discos y grupos emergentes es necesaria la figura de un recomendador musical.
Esto ha hecho que los blogs se hayan hecho con el protagonismo del periodismo musical, sobre todo en los últimos 5 años. Incluso han provocado que las grandes bandas empiecen a entender la importancia de que la gente tenga una opinión previa de su trabajo (y que la plasme en sus blogs). De ahí que bandas como Interpol, Hot Hot Heat o Broken Social Scene regalen canciones mucho antes de la publicación de sus discos, para preestablecer una opinión y crear el famoso hype.
Dice un amigo, como queja, que ahora cualquiera puede dar su opinión. Eso puede ser algo malo, pero también algo fantástico: ya no debemos estar sometidos a las opiniones de las revistas y columnas en periódicos. Ya no estamos sometidos a los largos plazos que se marcan las distribuidoras para lanzar un producto en España. Es el mejor momento para cambiar la forma en la que se mira al periodismo musical. Anda, no seáis tan pedantes como TANTOS que os han precedido.
Sí, ya no hay hijo de vecino que no vaya armado con una cámara a un concierto (quien dice cámara dice ese invento infernal llamado smartphone). Y no sólo eso, a día de hoy hay gente que no sabe programar un mando a distancia, pero sabe perfectamente cómo llegar a casa tras un concierto y enchufar el video en YouTube. ¿Y si a alguien se le ocurre reunirlos todos en uno sólo?
Se trata de una actuación de Death Cab For Cutie el año pasado junto a la Filarmónica de Los Angeles. La idea es buena. Ahora bien, para la próxima sólo hace falta encontrar a un mejor editor, y que ustedes empiecen a tener mejor pulso a la hora de sacar la camarita… ¡Ah no, eso ya sería Life in a Day!
Esto es un Lenny Kravitz que va caminando por Nueva Orleans y escucha de fondo unos acordes que le suenan familiares… Es el coro de una iglesia interpretando en plena calle su ‘Fly Away’. Como buena estrella 2.0, Lenny lleva siempre una cámara a mano y…
Las estrellas se han dado cuenta que la batalla hace tiempo que dejó de librarse en la MTV. Es más, salvo milagrosas y estrafalarias excepciones, el videoclip ha dejado de ser un formato rentable y atractivo.
Ahora la Pop Culture está en YouTube. Lo habíamos comprobado gracias a los usuarios (chinos imitando a los Backstreet Boys o llorones reivindicando a Britney). Viendo que anónimos se hacían famosos gracias a internet, ahora son las mismas estrellas las que llenan la red con sus andanzas. Abajo los intermediarios, que viva la viralidad.
PD: Atención fans. A través de su Twitter, Lenny suele ser muy activo. Incluso le podéis ver fregando platos…
PD2: Glee está haciendo mucho daño…
Clavilux 2000 es un piano de 88 teclas que con un poco programación y con una proyección vertical, crea este sorprendente efecto visual.
Un proyectode Michael Götte y Veldana Sehic.
_vía: fubiz
Free streaming services are clearly not net positive for the industry and as far as Warner Music is concerned will not be licensed. The ‘get all your music you want for free, and then maybe with a few bells and whistles we can move you to a premium price’ strategy is not the kind of approach to business that we will be supporting in the future.
?Edgar Bronfman, CEO de Warner
Esta compañía ya se fue de YouTube para volver. Pero es un síntoma y una mala noticia no sólo para Spotify, sumen a Pandora o Deezer a la lista de posibles daños colaterales.
vía >JNSP

Comprar discos dejó de ser una experiencia gustosa para convertirse en una transacción cuando las cajas de los CDs empezaron a contener sólo un trozo de plástico. Nos escatimaron el libreto y pasó a ser una buena idea bajarse la música de Internet.
A comienzos de los 90 estuve en un concierto de los Rolling Stones en el Vicente Calderón. Guardé la entrada de aquel evento durante años en mi cartera y tenía un cajón lleno de tickets de Jane´s Addiction, Depeche Mode o los Pixies. Cada uno diferente de las otros.
Me acordé leyendo a Nacho:
Las entradas de conciertos no son un producto de los proveedores de ticketing sino todo lo contrario, las empresas de ticketing existen porque la gente compra entradas y detrás de eso, está la pasión emocional de muchísimas personas para la cual cada actuación es un momento irrepetible y especial en la vida. Las soluciones tecnológicas, ahorran tiempo, son cómodas y son rápidas; pero en algunos casos dejan al ser humano y a sus sentidos fuera del escenario.
El otro día compré una entrada en entradas.com. Sin entrar en debates de experiencia de uso, el sistema funcionó. La única manera de conseguir físicamente el ticket era en un cajero de CajaMadrid. Cual fue mi gran decepción al encontrarme esto:Un ticket de papel térmico finísimo, exactamente igual que la cuenta cualquiera de una cafetería. Máxima efectividad pero cero emoción. Nada más y nada menos que John Fogerty reducido a unos caracteres ASCII de una base de datos (!).
La entrada es imprescindible para nostálgicos.
Ese ticket frío y desangelado habla el lenguaje del ingeniero, del empresario y del político no el de un ser humano que tiene sentidos y emociones.
El año pasado 17 millones de personas dejaron de comprar CDs. Dice un informe de la NPD que, además, el trasvase no se está produciendo en los mismos términos: el número de usuarios de Internet que el año pasado decidió pagar por música sólo se incrementó en 8 millones.
¿Y ahora que hacemos? Pues pensar en monetizar la música por otros caminos. Parece ya evidente que no habrá formato plástico sustitutivo y también está confirmado que vender discos completos es un mal paso pudiendo vender canciones sueltas.
Pero no es suficiente y hay que buscar vías más alejadas de la venta directa del producto. Los servicios de música ‘online’ suben año tras año y sus vías de financiación pasan la publicidad y las vías ‘freemium’.
Por ahora hay que seguir buscando, pero si se vendían CDs y ahora se compran canciones parece evidente que el volumen financiero tardará en igualarse.