Clavilux 2000 es un piano de 88 teclas que con un poco programación y con una proyección vertical, crea este sorprendente efecto visual.
Un proyectode Michael Götte y Veldana Sehic.
_vía: fubiz
Si las encuestas electorales tuviesen los márgenes de fallo que tienen las empresas de medición de audiencias de Internet nadie las tomaría en serio. En cambio compañías como Nielsen o ComScore son referencia a la hora de invertir cantidades millonarias a pesar de que sus resultados sean totalmente incongruentes cuando no directamente risibles.
Hulu, la compañía emergente en el sector del vídeo en Internet acaba de retar a Nielsen a que revise sus mediciones después de enfrentarse a un escenario totalmente desquiciado: mientras que ComScore les adjudica una audiencia mensual 42 millones, Nielsen rebaja la cifra hasta los 9 millones.
Mientras que nadie explique como se puede digerir un abanico tan confuso, va a ser complicado ganarse la confianza de los anunciantes y el reto no es menor: el sector que se podría medir con más exactitud hace el ridículo asumiendo los resultados de empresas auditoras tan poco rigurosas.
El cine español se desmorona. Dice el Observatorio Europeo del Audiovisual que, pese a a ser el tercer país productor de filmes de Europa, el cine patrio sólo sedujo durante el 2008 a un 1,4% del público europeo.
Para ser exactos, ninguna producción española figuró el año pasado entre las 20 cintas más vistas por nuestros vecinos. Nuestras cifras, siendo honestos, se desploman: no sólo perdemos cuota en Europa (a este 1.4% hemos llegado tras perder casi un punto en un año), sino que tampoco nuestra producción nacional seduce en casa: España registró la mayor caída de Europa de espectadores, un 7,8% menos que el año pasado, lo que se traduce en 9,1 millones menos que en 2007.
A final los productores españoles acabaran pidiendo aparecer en redes de P2P, significará que alguien ve las películas que se hacen en nuestras fronteras.
Susan Boyle se ha depilado las cejas, ha apañado ese corte de pelo de caniche y ahora viste más animosa que cuando dejó patidifuso al jurado de ‘Britain´s Got Talent’. Y todo eso lo habrá pagado de su bolsillo ya que, por ahora, no se va a hacer rica con su exitazo en la Red.
ReadWriteWeb recoge unos cálculos realizados por ‘Times Online’ según los cuales el canal de televisión ITV se ha dejado por el camino de la fama de Boyle alrededor de un millón de dólares en ingresos no generados.
Su actuación ha sido vista cerca de 100 millones de veces (casi 50 en la cuenta de YouTube de un fan del programa) y la cifra de conversión podría subir hasta los 1.87 millones siendo más optimista. ?Pero por ahora todo ese enorme fenómeno se ha sustanciado en nada.
La reina de la casa está en mitad de un asedio del que no parece demasiado fácil salir con la bolsa llena. El crecimiento de Internet (y del sector de las nuevas tecnologías) no había, hasta ahora, enseñado los dientes a la televisión, pero el cambio en las pautas de consumo está empezando a arañar al mueble más importante del salón.
A la evidencia de que cada vez vemos más la tele con el portátil en las rodillas, se empieza a consolidar una tendencia nueva: vemos la tele después de hacer otras cosas. Concretamente, vemos la tele cuando hemos apagamos la consola de videojuegos. En el recién publicado ‘State of the Video Gamer’ de Nielsen se destila un nuevo tipo de televidente : jugones que disfrutan de la 360 o la PS3 durante el prime time televisivo y que ven los programas que les interesan más tarde del horario estrella gracias a los sistemas de grabación que les permiten consumir a su gusto y no al del programador.
Lo que parece evidente es que el horizonte publicitario se pone cada vez más cuesta arriba para la televisión convencional, pero por ahora tampoco hay un relevo que esté recogiendo esa inversión: ni plataformas como YouTube han inventado la pólvora ni los videojuegos están explotando de forma consolidada la inserción de publicidad ‘ingame’.
Ya, todos nos hemos quedados sorprendidos con la participación de Steve Wozniak en el Dancing With Stars estadounidense. Ese gracejo para mover las carnes con un inusitado estilo cautivó a la audiencia televisiva. Mientras, nosotros nos quedamos con las ganas de encontrar una versión española del geek maduro que se convierte en mascota televisiva.
A pesar de la campaña montada en internet para mantener al bueno de Woz en el programa, finalmente fue expulsado del programa -eso sí, recuerden que por el camino dejó, por ejemplo, a Denise Richards-. Aunque bromeando, Jimmy Kimmel ha dado con el próximo encargo del geek de moda…
Dicen los expertos en marketing, que la sensación que ha causado Woz con su participación en el programa, ha ayudado a distraer un poco las preocupaciones por un Steve Jobs que sigue de baja. No hay que ser tan retorcidos, esto sólo es baile… torpe, descoordinado y risible, pero baile al fin y al cabo.
Un adulto medio norteamericano pasa algo más de ocho horas al día mirando una tele, el ordenador, su GPS o la pantallita del móvil. Según un estudio pagado por Nielsen nuestra exposición a las pantallas es consistente en casi todas las edades y, oh sorpresa, no sólo los nativos digitales son capaces de prestar atención a dos chismes a la vez.
Todos los grupos de edad consumen aproximadamente la misma cantidad de vídeo pero el formato empieza a cambiar y así los menores de 24 años son el segmento con un menor nivel de exposición a la TV convencional y con los dedos más fuertes: pasan de media 29 minutos al día mandando mensajitos con el móvil. Aún así se pasan frente a la caja unas tres horas y media diarias frente a los poco más de cinco minutos que dedican a ver vídeos en Internet.
Estos sitios no podrían existir sin la complicidad objetiva de un buen número de actores económicos franceses que tienen interés financiero en que el sistema perdure. La economía de la piratería en Internet es una larga cadena de actores que, en su mayor parte, no aparecen a la luz pública pero que sacan un provecho de esta actividad ilegal. Para que los sitios de descarga o streaming sean accesibles a los internautas hace falta que alguien los aloje y suele ocurrir que esos alojadores sean de nacionalidad francesa.
Además, para ganar dinero estos sitios firman contratos publicitarios con grandes anunciantes que cobran comisiones de marcas francesas.
Luc Besson
El director de cine francés ha hecho cuentas y le sale una cifra redonda: al día se ven de forma no controlada medio millón de películas en su país. Y ha puesto el grito en el cielo. Ya ha conseguido cobrarse su primera pieza.
Yo tampoco veo ‘Mira quien baila’, ahora vayamos al lío. Resulta que la edición norteamericana de dicho concurso danzante da un paso adelante y ha presentado entre su plantel de bailarines a Steve Wozniak el fundador en SegWay de Apple.
¿No les parece a ustedes lo más? A nosotros si. Ahora necesitamos un candidato para dar unos pasos certeros y rumbosos con Anne Igartiburu. Vale, la aportación local (hasta ahora) es un torero. ¿Pero es que no hay un emprendedor, blogger o gurú patrio que sea capaz de menear las caderas con un merengue? Propongan sus nombres, no sean tímidos.
vía>JuanTomas
Señores, felicítense, estamos de récord. Resulta que el año pasado se batieron todas las marcas históricas de consumo televisivo. Efectivamente, la media diaria en España de exposición a la caja del salón subió hasta las 3 horas y 47 minutos diarios.
¿Motivos para este empacho? La TDT (¿si?), los éxitos deportivos españoles y, pásmense, la crisis. Eso dice la Corporación Multimedia, que también añade que 3.5 millones de españoles (esto es casi un 8% de la población) pasaron más de 10 horas al día sentadito frente a la tele. Diez horas, diez.
En el podio de exposición al mueble de la casa Aragón, Andalucía y Cataluña. Por cierto, todavía hay esperanza. Un grupo de edad reduce su nivel de ingesta televisiva. Los nativos digitales, aquellos que tienen menos de 24 años tragaron el año pasado 144 minutos diarios, menos que en años anteriores. Aquí los motivos son más evidentes: hay pantallas más atractivas.