Si todavía no se ha dado cuenta, póngase alerta: está usted rodeado de zombies. Como suena, a su alrededor un montón de seres oscuros se ha lanzado a la caza de carne fresca como la suya y lo que es peor: toda esta ralea es sorda, así que tampoco vale de mucho que se ponga usted a gritarles.
Ya en serio, de lo que estamos hablando es de esa nueva estirpe de gurús del ‘social media’, ávidos coleccionistas de ‘followers’ que apenas si pueden seguir la conversación que han generado con sus centenares de seguidores y que cacarean toda suerte de recomendaciones a su círculo. ¿Cómo detectarlos? Fácil: son los mismos perfiles con los mismos seguidores y los mismos argumentos.
El escenario completo de zombies sordos y SEOs inhumanos siguiendo por aquí.
¿Recuerdan que aquí apostamos por los expertos en ‘social media’ como el siguiente tipo de la oficina que iba a ganar más dinero que usted? Pues se confirma que este puesto de trabajo anda en periodo inflacionista.
Y así aparecen consultores, estrategas y expertos en los asuntos de la relevancia en red y el proceso de identidad digital (por centenares en LinkedIn, miren miren). Pero no se confíen, que hay mucho liante suelto y no todas las empresas necesitan tener una cuenta en Twitter o contratar un gurú del metaverso.
Así que seamos prudentes con el tamaño de la burbuja, Cnet ya apunta que hay que pincharla cuanto antes.
La mayor parte de los grupos de música que hay en MySpace son espacios creados por sus promotoras/productoras. Cuando hace unos años nos enteramos de esto nos vinimos todos abajo.
La mayor parte de los perfiles de famosos, políticos (y grupos de música) que hay en redes sociales son espacios creados por sus departamentos de marketing. Cuando nos enteramos de esto nos da la risa.
Pero mira, a veces es mejor que sean profesionales los que se ocupen del ‘social media’ del glamour. Por aquello de no meter la pata. ¿Conocen ustedes a Lily Allen verdad? Si, esa, la que canta. Pues parece que la señorita anda un poco alterada con Katy Perry (si, esa, la que también canta) y, en un ataque de furia dospuntocerista se ha unido a dos grupos de FaceBook de denostadores de “la otra” y, para colmo, amenaza con publicar su número de móvil.
Prefiero pensar que no hay un profesional detrás de esta ataque de acné internetero y que ha sido la cantante ella solita la que ha emprendido este absurdo camino hacia el ridículo.
Si tienen pensado cambiar de trabajo en este año que comienza y se quieren quedar en el sector de Internet, sin duda hay dos perfiles que van a cotizar al alza. Sin duda los expertos en métricas y analítica web van a convertirse en las nuevas estrellas (si no lo son ya).
El otro compañero de trabajo que va a progresar más que usted va a ser el responsable de ‘Social Media’. En 2008 todavía algunas empresas no daban demasiada importancia a la conversación en Internet, pero sin duda cada vez son menos las compañías que se mantienen de espaldas a la Red. Ahí todavía queda mucho por hacer: localizar las charlas relevantes, discriminar el ruido, identificar las fuentes valiosas y aprender no sólo a encontrar, sino sobre todo a valorar lo que se dice de nosotros ahí fuera.
Hasta hace unos años esto era sencillo en el mundo offline: hay agencias que cobran por enviar unos estupendos clippings (resúmenes de prensa) con el impacto de nuestra marca y casi casi el valor monetario de cada aparición. En Internet todo es distinto y, lo mejor, es que las herramientas son, en su mayoría, gratuitas. Miren por ejemplo WhosTalkin, un buscador que acaba de salir de beta y que se dedica a trillar blogs, redes, servicios de vídeo, fotos, etiquetas y noticias para que en poco más de un golpe de pantalla pueda usted saber todo lo que se dice sobre una persona, su empresa o la competencia.
Ahora queda por decidir qué conversaciones son relevantes y quiénes se dedican sólo a gritar.
Y además les parece bien. Esto es fantástico. Dice un informe de Awareness que cerca del 70% de las empresas permite el uso de servicios sociales a sus trabajadores. Así que, señores, mientras leen esto, vayan revisando su perfil que no pasa nada.
La evolución además corre a su favor: el pasado año 2007 sólo un 37% de los jefes toleraba esto del ‘Social Media’ y ahora son más los empresarios sensibles a las actividades sociales de sus empleados.
Si bien la patronal es consciente de que este tipo de usos implica una (vaya sorpresa) pérdida de productividad y que además puede comprometer a la seguridad de la compañía, también son sensibles a los beneficios inherentes a las plataformas sociales. Vamos, que eso que usted hace en Internet de cotillear fotos, ver vídeos y etiquetar a su cuñado, también es bueno para su trabajo ya que mejora la comunicación entre compañeros y ayuda a promocionar y mejorar la imagen de su empresa.
Cuando el de Personal husmee detrás de su pantalla, recuérdele que lo hace por trabajo.