En un mercado con actores muy definidos devorar un 1% del espacio en apenas un suspiro es una gesta casi colosal. Y una minucia para Google. Según un informe urgente de ‘Xiti Monitor’ (circunscrito a Francia), Chrome ha entrado en escena como una apisonadora.
En apenas un día el navegador de Google ya suponía un 1% de la cuota total de tráfico en el país vecino. ¿A costa de quien? El rival que más sufrió el primer arreón de Chrome fue Firefox, con una bajada de 0.75%.
Estos datos corresponden al primer día de actividad y sólo para Francia (en el caso de este su humilde blog las cifras son bastantes superiores, pero es que son ustedes muy especialitos), pero si demuestran que la potencia de tiro de Google es descomunal y que en breve será un protagonista relevante en el hueco que no cubren ni Explorer ni Firefox: ser más lanzadera que navegador.
Ser popular mola, la gente te quiere y, sobre todo, te echa una mano para que todo vaya mejor. Que se lo pregunten a Apple, que ha hecho un teléfono estupendo sobre todo gracias a la cantidad de gente que se ha puesto a remar en la misma dirección que ellos. Si por algo destacó la presentación del nuevo iPhone (fanboys del terminal 3G a parte) fue por la cantidad de aplicaciones que se pudieron ver y la sensación de que hay una enorme comunidad trabajando con ellos para sacarle más partido al bicho.
Algo similar pasa en el entorno del software libre: un montón de gente arrima el hombro y así hay soluciones para casi cualquier cosa en programas como Firefox.
¿Pero y que pasa con Windows? Que es un desierto. Según un estudio de Evans Data el 92% de los desarrolladores ignoran Windows Vista. Así, el novisimo sistema operativo de Microsoft no tiene a practicamente nadie trabajando en mejorarlo. Y esto, a todas luces, es una desgracia: sin el favor de la comunidad es complicado ser popular entre el público y, sobre todo, se corta la posibilidad a un enorme desarrollo viral que, sin ayuda de ‘terceros’ es imposible.
No hacen falta muchas pruebas para intuir que Windows Vista no está dando los resultados esperados. Si la masa social de expertos también te da la espalda la suma sigue dando cero.
Soy usuario de Apple, lo he sido de Windows y he tenido algún equipo corriendo con Linux. Y cada vez soy más vago, lo reconozco. Esta tendencia natural a la pereza me pega cada día más a mi MacBook. ¿Motivos? Sencillo: con Apple apenas si hago mínimos esfuerzos a la hora de trabajar con mi ordenador. Verán, es fácil, en MacOSX todo es lo que parece, los iconos son significantes y no hay demasiados desajustes semánticos entre lo que quiero hacer con el equipo y lo que sé hacer. La música está en una carpeta en la que pone ‘música’, para instalar un programa sólo hay que arrastrarlo a ‘aplicaciones’ y el entorno de uso es, en general, intuitivo y amable. Ustedes, que usan Windows en su mayoría, saben de que les hablo y si han padecido el novísimo Vista todavía andarán desentrañando el funcionamiento general del sistema operativo con tanto entorno en 3Ds y demás zarandajas. Pero el caso de Linux es diferente: si bien el resultado final es totalmente satisfactorio, el camino de adaptación no es todo lo evidente que sería deseable: desde que instalas Ubuntu (por ejemplo) hasta que empiezas a disfrutarlo hay un montón de dilemas semánticos que no se resuelven con la fluidez que sería de esperar. Mucha de la culpa tiene que ver con los sobreentendidos, con la sensación de que todo el mundo entiende situaciones que no son nada comprensibles para un usuario básico tales como la diferencia entre ‘guardar’ y ‘exportar’ o el proceso de instalación de una aplicación. Hagan, si quieren, la misma prueba que el editor de este blog que puso a su novia delante de un ordenador con Linux y le propuso un ‘recorrido’ estándar por el sistema. Erin, la novia, pudo resolver sola retos como grabar un CD o conectarse al Messenger, pero se las vio amargas para instalar un programa o lograr ver un vídeo en YouTube.
Quizá en esta disonancia reside el motivo para que Linux sea todavía tan minoritario: no es fácil de usar a priori y, sobre todo, no es intuitivo para un usuario medio por culpa, sobre todo, de los sobreentendidos.
¿Tienes un PC? ¿Si? Bueno, tú sabrás lo que usas, pero ya que cargas con eso, por lo menos mantenlo en forma. Por defecto un PC viene con un enorme montón de programas irrelevantes y luego los usuarios los llenamos de otro cargamento de aplicaciones prescindibles. Esto no sería grave si no fuera porque muchos de estos lastran el buen funcionamiento del equipo y ralentizan horrorosamente su funcionamiento. ‘DownloadSquad’ ha recopilado los programas más molestos que suelen anidar en todo PC. Repase el suyo y, si quiere empezar el año más delgadito, vaya borrando.
- Acrobat Reader: un programa gigantesco que sólo vale para leer un tipo de archivo y que, para colmo, hay que actualizar cada par de meses. Hay muchas alternativas más ligeras y menos engorrosas. Proceda con sensatez.
- iTunes: Totalmente de acuerdo, el programita de Apple sobre Windows es pesado, tarda una vida en cargar y es feo. Para sincronizar el iPod hay caminos mejores.
- Real Player: Este programa podría haber sido Youtube y se quedo en una cosa muy molesta que está todo el rato insistiendo con eso de que pagues la versión completa e intentando hacerse con el control de todos tus archivos multimedia. Un coñazo.
- Internet Explorer: Sin comentarios. La versión IE7 es mejor que aquel engendro que padecimos años, pero tampoco se hagan ilusiones. Usen Firefox.
- Microsoft Outlook: Miren, ya verán como lo tienen instalado. Seguramente no lo usan, pero ahí está, como prueba agonizante de lo buenos que son GMail y YahooMail. Serán más felices si lo sacan de sus vidas.
Se aceptan sugerencias de más programas prescindibles para cualquier plataforma, a ver si empezamos todos el año más ligeros de lastre. Casi con total seguridad para cuando acabe este año muchas de las mejores aplicaciones y, casi seguro, las más imprescindibles, estarán ‘online’ y no en nuestras máquinas.
Hay golpes que duelen y luego hay collejas que, obligatoriamente, tienen que escocer. PCWorld ha sacado su lista de los productos más decepcionantes del pasado año y la medalla de oro se la ha llevado, ouch, Windows Vista. La queja del editor de la mayor revista para PCs del mundo no es que Vista sea un ominoso desastre, es que sencillamente no es lo suficientemente bueno y no justifica los cinco años que han tardado en sacarlo adelante. En resumen Vista es lento, mucho más lento que XP y arrasará, pero no por méritos propios sino porque viene instalada en casi todos los ordenadores que se venden.
La lista de decepciones del año no acaba aquí, al editor de PC World tampoco le satisface la deriva de FaceBook, Office 2007 y el Zune.
Las páginas de soporte de Microsoft son una excelente caja de sorpresas. No se pierdan este manual para “quitar Linux e instalar Windows XP”. Se me saltan las lágrimas. Lean, lean: “Windows XP y Linux pueden coexistir en el mismo equipo. Para obtener información adicional, consulte la documentación de Linux.”. Enternecedor. vía Digg.
¿Has instalado ya Leopard? ¿Quieres más? Pues no puedes dejar pasar esta oportunidad. Chris Pirillo se ha currado una recopilación de las 100 mejores aplicaciones para Mac. (Inciso: nosotros si hemos instalado Leopard y estamos encantados)
Se trata de un error, todos tranquilos. Los usuarios chinos del antivirus Norton que han intentado actualizar su sistema operativo Windows en los últimos días han descubierto con espanto que al reiniciar el sistema éste no es capaz de ponerse en marcha. ¿El problema? El programa de Symantec consideró troyanos dos de los archivos a instalar y los bloqueó, dejando la actualización a medias y a los propietarios del ordenador con una pantalla azul de la muerte. Xinhua dice que son millones los PCs afectados, mientras otras informaciones hablan de 7.000, menuda horquilla.
La compañía informática ha publicado un tutorial en su web china que explica como recuperar el sistema. Un compañero de redacción suele decir que el mejor antivirus se llama Ubuntu, pero el que les habla sigue como tantos otros usando Windows y dependiendo de otras compañías para su seguridad. Aunque viendo ciertas noticias uno no sabe ya si fiarse. ¿Tu cuál usas?
Actualización: Más información sobre el falso positivo, en Hispasec
Desde que uso el ordenador que ya conocen alguna vez se me ha acercado un compañero de viaje en el cercanías para preguntar por él. ¿Cuánto pesa? ¿Dura mucho la batería? ¿Te acostumbras rápido al teclado? Siempre se interesaban por la máquina, nunca me habían preguntado por el software hasta que hace una semana instalé Ubuntu (gracias a Javier y Paco por la ayuda y consejo). En estos días dos personas se han acercado a curiosear. No ando, sobrado de tiempo y aprovecho el viaje de vuelta a casa para seguir descubriendo cosas nuevas de la joya de Canonical, que hoy pone a nuestra disposición una nueva edición del sistema operativo gratuito.
Les recomiendo que lo prueben, también que instalen el gestor de ventanas Beryl, que acaba definitivamente con el mito del Linux sosainas que debe ser manejado siempre desde la línea de comandos, algo que realmente te hace decir Wow.
Ahora la espera a que Windows (que no dejo de usar) arranque se hace si cabe más larga, y aunque quedan flecos por resolver -conexión a un proyector en las clases, sobre todo-, Ubuntu me tiene entusiasmado. Martín lo describió como fácil y satisfactorio, y no le falta razón. El que les habla saltó de la versión 5 a la 6 de Ubuntu mientras seguía trabajando, nada falló, todos los programas funcionaron sin problemas durante la actualización. Hoy llega la 7.04, denle una oportunidad.
Una buena mezcla no depende de los ingredientes, sino de la calidad de la batidora que uses. Es el mantra de Will it Blend?, otro éxito del marketing viral, que ha hecho acto de presencia en la reunión anual de Novell, Brainshare 2007, a la que asisto por primera vez. Pese a los nuevos productos presentados, por aquí se habla casi exclusivamente del acuerdo suscrito con Microsoft, un intento de tender puentes entre Linux y Windows dada la coexistencia de ambos sistemas en muchas organizaciones. Para ilustrar su posición, Novell ha recurrido hoy a Tom Dickson, fundador de Blendtec y capaz de triturar cualquier cosa con tal de vender su cacharro, digno de cualquier teletienda.

En esta ocasión, han acabado en la TotalBlender un disco de Vista (aplausos en el auditorio de Salt Lake City), un mighty mouse, geeko (el camaleón de Suse), unos cuantos usuarios… El resultado no es apto para estómagos humanos, pero el mensaje es un misil teledirigido a las empresas que se las ven y se las desean para funcionar al mismo tiempo con varias plataformas diferentes.
A saber, que si quieren hacerlo fácil, no tienen más que recurrir a la potente batidora de Novell, que tendiendo puentes con Microsoft abre nuevas posibilidades en la lucha entre software libre y propietario. Su postura oficial afirma que la competición sigue existiendo, que Linux sigue siendo su apuesta, pero que en la batalla no debe dañarse a los usuarios con incompatibilidades sin sentido. Para eliminarlas, Novell ha pactado con el enemigo, y aunque parte de la comunidad open source lo considera una traición, el movimiento puede convertir a la compañía en la herramienta que muchos necesitan.