De Youtube se pueden contar ahora mismo en la Red centenares de clones. Más o menos los mismos debe de haber de servicios en boga como Digg o MySpace. A lo largo de este año muchos de ellos desaparecerán por pura selección natural. No hay hueco para tanto dospuntocero.
La excusa que muchos inversores están buscando para hacer emerger su ‘startup’ es que no son clones de una fórmula de éxito ya amortizada, sino adaptaciones a nichos de mercado todavía por explorar. Así afloran, por ejemplo, proyectos innovadores como una revisión de Digg pero sólo para asuntos relacionados con la Wii. Todo un ideón imparable: las noticias tienen de media dos ‘meneos’.
A esta oleada de innovación por semejanza también se ha sumado el que fuera fundador de AOL. Steve Case ha empezado a enseñar su particular ingenio: Revolution Health, un portal dedicado a la salud, pero con todos esos pequeños servicios que lo hacen tan dospuntocero: perfiles personales, foros, una zona de preguntas y respuestas con especialistas y multitud de pequeños widgets para animar el web como uno que calcula las calorías que quema cada actividad que hacemos u otro que nos dice lo que ahorraremos si dejamos de fumar.
Así, Case va a montar una especie de MySpace para hipocondríacos aprovechando un nicho muy rentable: Internet es pasto perfecto para los aprendices de médico que pululan por centenares de sitios y forman un grupo heterogéneo de intereses realmente concretos: la enfermedad.
Si el padre de AOL logra pastorearlos todos dentro del mismo corral habrá logrado el éxito de nuevo. Sino, será otro clon disfrazado al que el mercado dejará en la orilla.