Hemos convertido Internet en un espacio social, en un entorno de relación entre personas pero todavía no tenemos muy claro como se resuelve esto de la identidad a efectos legales y, vaya cosas, a efectos métricos.
Mientras que aquí andamos enredados en la polémica sobre la diferencia entre la fidelidad y los usuarios, nuestros vecinos franceses acaban de digerir una sentencia que dice que una dirección de IP no es suficiente para identificar a una persona.
jo, menudo temazo! qué es ser persona? tanto internet y seguimos preguntándonos lo mismo que cuando retozábamos a la puerta de las cuevas. buen post!
¿Y si medimos por ego? ‘Yo valgo por dos!!’, como de pequeños.
Fuera chorradas, la sentencia francesa está muy bien. No por que sea un avance, es que al menos nos volvemos un poco más realistas. Véase la impresora que pirateaba descargaba música según la RIAA.
Y en cuanto a la medida de ‘partes’ que acaba de hacerse elmundo.es, sólo decir que si algún día me toca, recuérdenme no usar OJD. Ni Nielsen. Ni Google. Es más, a tomar por saco la estadística. Acabáramos…