Si vas a sacar algo online, una aplicación, una página, una herramienta, un servicio, no lo pienses demasiado y lánzalo ya. Dar demasiadas vueltas a los proyectos suele corromperlos y es mejor que sean los usuarios los que juzguen y luego tu vayas ajustando el engranaje.
Pero sin pasarse, claro.
Fíjense en Google por ejemplo, que tiene 49 productos (y usted que pensaba que sólo era un buscador) y casi la mitad de ellos se mantiene en ‘beta’, vamos en modo de pruebas. Por ejemplo Gmail (esa herramienta de correo sin la que su vida sería un desastre) es un servicio con 4 años de antigüedad y, todavía, mantiene esa bonito ‘beta’ junto a su logo. ¿Demasiado tiempo en estado de prueba? Depende de los estándares de calidad y del tipo de mejoras que haya planificadas. Pero sin duda incide en una tendencia: la dialéctica de ‘versiones’ para el software ya no tiene sentido cuando puedes ir actualizando el producto sobre la marcha.
Sácalo ya, si lo mareas será peor. Y además, la etiqueta de ‘beta’ le da ese estupendo sabor ‘dospuntocero’ que tanto gusta a los tecnófilos.
esa misma “enseñanza” la oí de eduardo arcos en su personal bló… y he venido haciendo muchas aluciones a ella siempre que se me presenta la oportunidad aunque en varias ocasiones la pongo de ejemplo en cosas q no tienen nada q ver con el web-dev…
me gustan las tunas.