Hay empresas que por estas fechas dan cesta de Navidad, otras que subastan lotes de regalo, algunas que tienen un detalle con los empleados y las que, directamente, sueltan un bonus en metálico.
Google era una de estas compañías que agradecían el esfuerzo anual de sus trabajadores con una paga de más y este año la crisis ha hecho cambiar la dinámica. Y ha tocado un regalo, claro.
Todos los empleados de Google del mundo (bueno, todos aquellos que trabajan en oficinas del coloso donde hay acuerdo con sus autoridades legales) han recibido un G1. Efectivamente, Google les ha premiado el 2008 con un teléfono de esos con Android que usted todavía no tiene y que ha dejado a sus empleados con el gesto sorprendido.
La empresa, innegable maquinaría de comunicación, ha enviado a sus trabajadores un correo explicativo sobre este cambio de política que les ha dejado sin líquido pero con un terminal nuevo para mandar sms estas fiestas.