A estas horas el cadaver ya huele bastante, lamentablemente. Desde hace unos días sabía de la situación por la que atravesaban los empleados de Mobuzz -buenos amigos- y lo cierto es que no había campaña vital que valiera para salvar lo más importante de la empresa: la sensación de equipo y el buen ambiente que imperaba meses antes.
Más de uno sacará sus propias conclusiones, pero lo que queda claro es que todo esto no es más que el resultado de una mala gestión. No aprovecharemos el desastre para señalar con el dedo acusador a Anil de Mello, al fin y al cabo todo emprendedor debe tropezar alguna vez y han sido 4 años en los que su empresa ha sabido hacerse un nombre.
El famoso vídeo de los 120.000 euros, lejos de salvar la situación -como todo indicaba- probablemente la agravó: además de un equipo cansado y desilusionado, Mobuzz se ganó a miles de personas con derecho a opinar e incluso reclamar. Decía mi madre que los trapos sucios deben lavarse en casa, y en este caso lo que parecía una buena idea, terminó siendo un balazo de esos que dejan al protagonista de la película en coma, febril y delirando.
Ahora la pregunta es la misma: ¿Qué pasará con las donaciones? y sobre todo ¿alguien dará los detalles de todo lo ocurrido? Repito, no hay señalar al CEO o a los accionistas de la empresa como si de criminales se trataran, pero estaría bien saber las cosas de boca de sus propios protagonistas y no por los informativos -puestos a ser transparentes-. Al menos ese fantástico equipo humano que ha formado Mobuzz está recibiendo todo el apoyo que merece, y esperemos que pronto consigan un nuevo empleo y obtengan lo que les corresponde como ex trabajadores de la empresa.
Lo que sí deja claro todo esto es que en España estamos acostumbradísimos a la apertura de nuevas startups, pero para nada lo estamos con el cierre o fracaso de alguna. Y una cosa más: si funciona, déjalo estar. Lo digo porque el fichaje de grandes figuras y la emisión de más de 5 shows diarios parece no haber sentado muy bien al viejo Mobuzz…
Actualización: Al parecer, algunos donantes ya han empezado a recibir la devolución del dinero en su cuenta de Paypal. Anil ha publicado a última hora un comunicado en el que explica de alguna forma la situación, aunque no da gracias a su equipo e incluso firma como el Mobuzz Team al que ha despedido a principios de semana.
Es lo mismo que he comentado con algunos amigos en Dominicana. Al final, el problema fue no conseguir desde un principio un modelo de negocio que sostuviera esta startup. ¿Y ahora, qué será de Anil de Mello? Yo le doy un espaldarazo: que este evento lo considere como al menos una piedra en el zapato y que tenga optimismo de emprendedor y arriesgarse en otro negocio, pero con un modelo sostenible. Que tenga esto por lección, más que por un error.
A ver, a ver, a ver… en este blog no se tolera que se ponga la palabra Twitter y sus derivados si no aparece en la misma frase la palabra “pezones”. ¿Estamos? Creí que esa era la línea editorial. ¿Qué os está pasando? :P
Todavía estoy aprendiendo los designios del Tejedorismo… Algún día lo manejaré al 100%. Pero las cosas claras, yosoy usuario asiduo de Twitter (¡Pezones!) y el señor Moyano es lector asíduo de Twitter (¡Pezones!) como si de una novelita de Corín Tellado se tratase :) ¡Besos!