Casi cada día se publica un estudio científico (o estadístico) perfectamente prescindible para el buen devenir de la especie humana. El de hoy, además, da asco. Según se deduce del análisis de ‘Dial-a-Phone’ un teléfono móvil contiene más bacterias que el asiento de un lavabo. Es más, su teléfono móvil da cobijo a más bichitos que el pomo de una puerta, la suela de un zapato o el teclado del ordenador. Dice (agárrense) un experto profesor de microbiología que nuestros terminales son perfecto refugio para estos gérmenes ya que los solemos guardar en ambientes cálidos (como los bolsillos), perfectos para su supervivencia (y nuestro riesgo físico). ¿Asqueados? Nosotros si. Vamos a lavar el móvil ya mismo.