Seguro que alguna vez ustedes han recurrido a un traductor automático y han asistido, con estupor, al resultado que ofrecen estos programas: las traducciones resultantes son bizarras, las frases resultan inconexas y todo parece muy aproximativo cuando no directamente falsario. El trabajo de traductor es mucho más complicado de lo que parece y no es prudente (o no siempre) dejarlo en manos de una máquina.
Pero no todo el mundo es tan cauto como usted y yo, y a veces el embrollo puede tomar dimensiones considerables. ‘Babel Fish’, el traductor de Yahoo, ha estado a punto de provocar un incidente diplomático entre Holanda e Israel por culpa de unos periodistas que mandaron un correo electrónico ‘extravagante’ al ministerio de Exteriores holandés. Una simple equivocación por parte del traductor desencadenó una cadena de malentendidos que acabó resolviéndose entre cuerpos diplomáticos.
Internet, que no te puedes fiar.
Todavia no he conseguido que ningun traductor de idiomas me traduzca un texto en condiciones… siempre lo acabo haciendo a mano :(