
Todo deja rastro, incluso las noticias falsas. Es más, las mentiras manchan tanto o más que los desmentidos. Cuenta Javier Casal una historia estupenda: Servimedia ha mandado un teletipo anunciado que L´Oreal retiraba de forma inmediata una gama entera de sus productos por posibles complicaciones médicas. Seis horas después la misma agencia ha enviado un comunicado anulando la anterior información por tratarse de una noticia “totalmente falsa”.
¿Y ahora que hacemos? Más de una docena de medios han publicado la nota (algunos sin citar a la agencia del patinazo) y, si bien muchos la han retirado o han sobreescrito el contenido con el desmentido, el rastro en la red permanece. ¿Quién compensa el daño? ¿Quién mide la distancia entre las agencias y los medios? ¿Quién asume la labor de enjuagar el rastro de la sospecha? ¿Quién es más responsable del borrón con la imagen de uno de los anunciantes más poderosos de España?