Tengo una cuenta pro en Flickr, una carpeta enorme de imágenes en mi ordenador, un par de cámaras digitales pero hace años que no paso un rato cogiendo un taco de fotos por las esquinas para no dejar marcadas las huellas sobre el papel. Mi memoria visual pesa en megas y hace mucho ya que no ocupa espacio en gramos.
Pero aún así no puedo negar ese aroma diferente que sigue teniendo la fotografía analógica. No me compraría una cámara convencional a estas alturas, pero leyendo blographic me he topado con esta tienda especializada en Polaroid. En Unsealable no venden modelos nuevos, sólo antiguos ejemplares de esta cámara con ese punto mágico que da la inmediatez. Quizá son las cámaras más parecidas a las digitales: sin carrete la foto puede verse casi al instante. Y tienen una ventaja: estos recuerdos pueden tocarse.
Disclaimer: un muy buen amigo puso en mis manos hace unos meses una Fuji Instax500AF. No tiene de nada, ni zoom, ni enfoque automático, ni modos de disparo, es un cacharro enorme…pero saca unas fotos encantadoras (y en papel).
Bueno, para eso sirven los muy buenos amigos: para descubrir tesoros.