Así llaman algunos al dominio sex.com, sin duda una de las direcciones de Internet más deseadas. En los orígenes de la Red estuvo en poder de Gary Kremen, fundador del sitio de citas Match.com. Pero en 1995 Stephen Michael Cohen organizó un engaño con el que logró hacerse con la dirección. Allí colocó una página que ganó unos cien millones de dólares hasta que sex.com fue devuelta a su propietario original por los tribunales en 2000.
La sentencia decía que Cohen debía pagar a Kremen una compensación de 65 millones, pero escapó a México poco después. Hoy se ha conocido que la policía de ese país lo ha detenido en Tijuana y entregado a EE UU. Se acabaron los nachos y la cerveza para otro de los grandes protagonistas de la historia de la Red, el hombre que robó el dominio más valioso del mundo.