Sony funciona en el mundo occidental como imagen de Japón, sus resultados y sus avances se identifican con los del país del sol naciente y muchas veces se conjugan sus destinos. Quizá por esto empieza a ser interesante analizar la inquietante deriva de Sony y la cada vez mayor fortaleza económica de sus vecinos.
Nobuyuki Idei, ex presidente de la compañía, detalla en una reciente entrevista con la BBC las flaquezas de su empresa y los retos ante los que Japón tiene que empezar a reaccionar y pide a su país que se mantenga sobre todo atento a las nuevas áreas de negocio que están abriendo países cercanos como Corea, frente a los enormes costos de producción que lastran a Sony.
Idei no se anda con paños calientes al reconocer que Apple (con su iPod) y Microsoft (gracias a la Xbox 360) han tomado la delantera en lo que a innovación se refiere y cree que el retraso de la PS3 se debe a que Sony ha perdido mucho tiempo desarrollando un procesador junto con IBM frente a la alternativa de Redmond que acortó todo el proceso de configuración comprando el cerebro de su máquina a una tercera empresa.
El actual consejero de Sony es también perfectamente capaz de apuntar las soluciones a las crisis que le rodean: para volver a liderar la industria hace falta más juventud y una cúpula empresarial a cuya cúspide haya un ‘net citizen’.
Sony ha patinado en algunos de sus intentos de acercar su línea de productos a la Red: la PSP tardó un par de actualizaciones en incorporar un navegador web, sus teléfonos no destacan por las funciones wifi, la PS3 saltará a Internet muy por detrás de la competencia y el Mylo sigue pareciendo una beta.
Idei, un septuagenario que lleva mucha más de media vida en la empresa, tiene claros los remedios para que Japón no se convierta en un gigante de enorme potencia, pero anciano y desenchufado: ciudadanos en Red.