Una buena mezcla no depende de los ingredientes, sino de la calidad de la batidora que uses. Es el mantra de Will it Blend?, otro éxito del marketing viral, que ha hecho acto de presencia en la reunión anual de Novell, Brainshare 2007, a la que asisto por primera vez. Pese a los nuevos productos presentados, por aquí se habla casi exclusivamente del acuerdo suscrito con Microsoft, un intento de tender puentes entre Linux y Windows dada la coexistencia de ambos sistemas en muchas organizaciones. Para ilustrar su posición, Novell ha recurrido hoy a Tom Dickson, fundador de Blendtec y capaz de triturar cualquier cosa con tal de vender su cacharro, digno de cualquier teletienda.

En esta ocasión, han acabado en la TotalBlender un disco de Vista (aplausos en el auditorio de Salt Lake City), un mighty mouse, geeko (el camaleón de Suse), unos cuantos usuarios… El resultado no es apto para estómagos humanos, pero el mensaje es un misil teledirigido a las empresas que se las ven y se las desean para funcionar al mismo tiempo con varias plataformas diferentes.
A saber, que si quieren hacerlo fácil, no tienen más que recurrir a la potente batidora de Novell, que tendiendo puentes con Microsoft abre nuevas posibilidades en la lucha entre software libre y propietario. Su postura oficial afirma que la competición sigue existiendo, que Linux sigue siendo su apuesta, pero que en la batalla no debe dañarse a los usuarios con incompatibilidades sin sentido. Para eliminarlas, Novell ha pactado con el enemigo, y aunque parte de la comunidad open source lo considera una traición, el movimiento puede convertir a la compañía en la herramienta que muchos necesitan.