Desde que la Red empezó a ser negocio, la industria del porno siempre ha tomado la delantera al resto de sectores del ocio. Fue de las primeras en conseguir modos de pago seguros y populares en Internet y ahora, muchos años después, vuelve a ser la que marca el camino que antes o después seguirán el resto de patronales audiovisuales.
La mayorista y distribuidora Vivid (no pinches este enlace desde el trabajo) ha zanjado con facilidad la discusión en la que anda metido medio sector.
Si bien casi todo el mundo tiene claro que las descargas (legales) de películas son el siguiente paso natural de la evolución de plataformas como iTunes, nadie acaba de tener claro como enfocar el negocio. ¿Permitir que se graben las descargas a soportes físicos? ¿Cerrar las descargas al ordenador? ¿Autorizar copias para poder ver las películas en una pantalla mejor que la del PC?
En esto anda liada la industria cuando llega Vivid y anuncia que distribuirá sus películas a través de CinemaNow y que además permitirá copias sus descargas a DVD para poder disfrutar (ver) sus cintas en una pantalla más grande. La solución no parecía tan complicada. ¿Cuánto tardará el resto del sector audiovisual en adoptar la senda?