Quiénes somos

El psicópata que tu jefe lleva dentro

Una página que tiene un PageRank de diez, ¿es siempre una buena página? No, en realidad sólo se trata de una web que reúne determinadas características que hacen que el algoritmo de Google la considere mejor que otras. Los bombardeos a buscadores demuestran que cuando los seres humanos aprendemos cómo funciona la máquina, nos esforzamos y unimos para engañarla, pocas se resisten. Nuestra capacidad para adaptarnos y (adaptarlas) a nuestra conveniencia es impresionante. Pero por mucho que Google esté construyendo la base de datos de las intenciones, un error de su sistema de calificación, aunque grave y provocado, pocas veces te llevará a la cárcel. Otras tecnologías en desarrollo podrían hacerlo.
En Londres la policía está analizando el perfil de los ciudadanos para determinar cuáles serán los 100 asesinos y violadores más peligrosos de los próximos años, mientras en EE UU prueban un algoritmo que calcula a probabilidad de que un solicitante de libertad condicional reincida o cometa delitos más graves. Experimentos ambos propios de Minority Report, en los que se pretende predecir nuestro comportamiento futuro basándose en lo que hicimos en el pasado. Es lo que hacían en el cole cuando tenías un historial de mal comportamiento, llevarte a primera fila para tenerte bien vigilado. Pequeña consecuencia comparada con la que te puede caer encima si un sistema informático decide que serás el próximo asesino en serie del barrio, o que sólo subirás a un avión para cometer un atentado. No sólo tenemos una gran capacidad para adaptarnos, sino que por lo general los seres humanos somos bastante caóticos e impredecibles. Un millón de gracias a quienes ayudaron en la mudanza y a quienes nos deseáis lo mejor para el futuro, pero sea cual sea la base de ese apoyo, ¿qué os hace pensar que no cambiaremos?
Puestos a juzgar actos futuros por comportamientos pasados, no nos centremos en los sospechosos habituales. Robert Hare, creador de un test de personalidad utilizado para detectar psicópatas que podrían cometer delitos graves, proponía analizar el pasado de los altos directivos de grandes empresas para detectar al próximo responsable de un caso Enron o, por qué no, del próximo caso Afinsa. A estos personajes “no les importa que sientas o pienses, no tienen sentimiento de culpa” y les da igual que miles de personas se arruinen o pierdan el empleo por su actuación, son auténticos sociópatas para los que determinados entornos empresariales se están convirtiendo en perfectos caldos de cultivo. Mantente alerta, tu jefe puede ser un psicópata en potencia.
El problema no es que haya sistemas para detectar a asesinos, violadores o estafadores, que se pueda engañar a la máquina o que ésta se equivoque. El dilema reside en qué hacer con los datos. ¿Qué harías si un software considerado infalible te dijera que dentro de diez años serás un terrible asesino? Puedes dar por hecho que, de conocer esa información, a tus vecinos o la policía les costará más ofrecerte el beneficio de la duda. Y ahí está el verdadero peligro.

Vía>Bruce Schneier y Times Online

02 de Diciembre, 2006 por Pablo Fernández
4 comentarios

_comentarios

    Piénsalo de otra forma: el ser humano es el único animal consciente de su mortalidad, y sin embargo vive de espaldas a esta circunstancia hasta el final. De igual forma, inicia relaciones que presupone condenadas al fracaso a largo plazo, y tanto es así que incluso ha inventado el contrato prematrimonial, el mayor atentado del capitalismo contra el romanticismo. ¿Significa todo ello que la raza humana está condenada a la extinción por cretina? No, todo lo contrario: el hombre ha optado por la esperanza frente al realismo, frente al pesimismo. Por eso una mujer es capaz de enamorarse de un maltratador convicto y pensar que a ella no le va a ocurrir, que él ha cambiado. Por eso seguimos todos esperando, cada uno algo distinto, pero todos esperando, incluso contra los imperativos de la realidad y el sentido común. Y por eso, si una máquina nos dijera que fulano se va a convertir en un asesino, la policía se preocuparía, pero sus amigos no se lo creerían, su madre lo defendería, y seguro que en algún lugar del mundo una mujer seguiría enamorada de él pese a todo.

    2 Diciembre, 2006 por Bruno

    Asesino ¿yo? Sólo soy agente de seguros, y te voy a cobrar poco por tu póliza porque has sido un niño bueno…

    Esto lleva pasando mucho tiempo…

    4 Diciembre, 2006 por Luis Rull

    Ke miedo!

    5 Diciembre, 2006 por isaacb

    La verdad es que la tecnologia avanza pero no las ideas, no se mucho de psicologia, pero creo que el test de las manchas de “Roschard” sirve para descubrir personalidades psicopatas.
    Parece que simplemente utilizamos los nuevos recursos para continuar etiquetando y estandarizando a nuestros semejantes, algo que desde mi punto de vista no hace si no poner de manifiesto el desequilibrio entre nuestro desarrollo tecnico y emocional.
    En fin el mono con el boton de los misiles. Como dice Houllebeck: “Lo mejor que se puede decir del hombre es que es un mamifero ingenioso”

    14 Diciembre, 2006 por Pikatoste

_deja tu comentario

nombre*
e-mail*
web
 
 

 

*obligatorio

Privado: El psicópata que tu jefe lleva dentro

Una página que tiene un PageRank de diez, ¿es siempre una buena página? No, en realidad sólo se trata de una web que reúne determinadas características que hacen que el algoritmo de Google la considere mejor que otras. Los bombardeos a buscadores demuestran que cuando los seres humanos aprendemos cómo funciona la máquina, nos esforzamos y unimos para engañarla, pocas se resisten. Nuestra capacidad para adaptarnos y (adaptarlas) a nuestra conveniencia es impresionante. Pero por mucho que Google esté construyendo la base de datos de las intenciones, un error de su sistema de calificación, aunque grave y provocado, pocas veces te llevará a la cárcel. Otras tecnologías en desarrollo podrían hacerlo.
En Londres la policía está analizando el perfil de los ciudadanos para determinar cuáles serán los 100 asesinos y violadores más peligrosos de los próximos años, mientras en EE UU prueban un algoritmo que calcula a probabilidad de que un solicitante de libertad condicional reincida o cometa delitos más graves. Experimentos ambos propios de Minority Report, en los que se pretende predecir nuestro comportamiento futuro basándose en lo que hicimos en el pasado. Es lo que hacían en el cole cuando tenías un historial de mal comportamiento, llevarte a primera fila para tenerte bien vigilado. Pequeña consecuencia comparada con la que te puede caer encima si un sistema informático decide que serás el próximo asesino en serie del barrio, o que sólo subirás a un avión para cometer un atentado. No sólo tenemos una gran capacidad para adaptarnos, sino que por lo general los seres humanos somos bastante caóticos e impredecibles. Un millón de gracias a quienes ayudaron en la mudanza y a quienes nos deseáis lo mejor para el futuro, pero sea cual sea la base de ese apoyo, ¿qué os hace pensar que no cambiaremos?
Puestos a juzgar actos futuros por comportamientos pasados, no nos centremos en los sospechosos habituales. Robert Hare, creador de un test de personalidad utilizado para detectar psicópatas que podrían cometer delitos graves, proponía analizar el pasado de los altos directivos de grandes empresas para detectar al próximo responsable de un caso Enron o, por qué no, del próximo caso Afinsa. A estos personajes “no les importa que sientas o pienses, no tienen sentimiento de culpa” y les da igual que miles de personas se arruinen o pierdan el empleo por su actuación, son auténticos sociópatas para los que determinados entornos empresariales se están convirtiendo en perfectos caldos de cultivo. Mantente alerta, tu jefe puede ser un psicópata en potencia.
El problema no es que haya sistemas para detectar a asesinos, violadores o estafadores, que se pueda engañar a la máquina o que ésta se equivoque. El dilema reside en qué hacer con los datos. ¿Qué harías si un software considerado infalible te dijera que dentro de diez años serás un terrible asesino? Puedes dar por hecho que, de conocer esa información, a tus vecinos o la policía les costará más ofrecerte el beneficio de la duda. Y ahí está el verdadero peligro.

Vía>Bruce Schneier y Times Online

02 de Diciembre, 2006 por Pablo Fernández
sin comentarios
Archivado en Derechos, Seguridad, Software

_deja tu comentario

nombre*
e-mail*
web
 
 

 

*obligatorio

Calendario

Febrero 2012
L M X J V S D
« Feb «-»  
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829  

Archivo

Últimas entradas