Si son ustedes lectores de este blog, sabrán que por aquí no somos muy amigos de Twitter. Todo ese universo de exhibicionistas y voyeurs no ha conseguido tentarnos, pero somos conscientes de que ese tipo de nuevos microformatos van a abrir canales de contenido a futuro.
Quizá el primer freno de Twitter es que vale para muy pocas cosas más que cotillear y en eso tiene muchas desventajas frente a servicios de orden superior como, por ejemplo, FaceBook. Tiene la inmediatez y la ligereza, pero le falta el cuerpo de interés.
Desde que salió apenas si ha mejorado y era normal que le saliesen rivales con verdaderas ganas de superar la moda momentánea y no con la única intención de clonar la fórmula. Kevin Rose, padre de Digg, ha presentado hace unas horas (junto con un grupo de socios) Pownce, su visión de la nueva lógica de la Red. Si a priori se puede parecer a Twitter, supera a su predecesor en las funcionalidades. Del ideal primero del ‘dospuntocero’ de enseñar se pasa a la vocación madura de compartir reduciendo el ruido.
Pownce es la esencia más ligera de una red social conjugada con las ventajas de los nuevos formatos: vale para comentar, pero también incluye herramientas más completas para enviar archivos entre usuarios, compartir eventos y gestionar recomendaciones.
La idea es mejor, el éxito dependerá ahora del ruido limpio que genere.
PD: Si quieres una invitación, insulta a Scoble.