Son funcionamiento sutiles, pequeños gestos, acciones puntuales los que determinan la imagen pública de una empresa. Algunas compañías, como Apple, son auténticos colosos del control mediático y consiguen, sin que se note “caer bien”. Miren a su alrededor: los de la manzana son amables, modernetes y simpáticos.
En cambio hay otras compañías que, pase lo que pase, no son percibidas como “buenas” sino como “agresivas” o “distantes”. Microsoft sabe mucho de esto e invierte enormes recursos en mejorar la percepción social sobre su marca.
Y un paso más allá están aquellas corporaciones a las que su imagen pública se les ha ido completamente de las manos y sufren a la intemperie todo tipo de azotes de la comunidad de usuarios.
Efectivamente, hablamos de Dell. Seguro que ustedes recuerdan grandes fiascos anteriores de esta compañía, pero créanme, el de hoy es difícilmente superable. ¿Se imaginan recibir un portátil de sustitución trufado de vello púbico? Quiten esa cara de asco, lo inimaginable ha ocurrido.
Así se destruye una marca.
A mi hace tiempo que me perdieron como cliente. Y nada que decir de la calidad de sus productos que no llegan ni a tercera calidad.
Buff… que planchazo, pero vamos, como dices, uno más de la marca, de todas formas, no sé si alguien se habrá dado cuenta de que, Apple, que caen muy bien, siguen manteniendo el cambio del dólar al euro como 1:1, tangándonos bastante dinero, y ni por eso han bajado sus ventas considerablemente, es algo un poquito inexplicable, o al menos yo lo veo así.
Un abrazo.