“Los spammers son humanos. Tenemos el poder de alterar su presión sanguínea. Hagamos que tengan que invertir más tiempo y esfuerzo. Si se frustran, se irán a buscar destinos más fáciles”.
La plaga fundamental de Internet (si obviamos los emoticonos), es la basura no solicitada: correos, comentarios, flogs: la variedad de infección del spam es enorme y no para de crecer infectando el normal funcionamiento de la Red y generando, sobre todo, mucha insatisfacción entre los usuarios (y no precisamente por cuestiones de medidas genitales y potencia vascular).
El fenómeno por ahora no parece frenarse. Matt Cutts, responsable de ponerle coto en Google, lleva años investigando el modo de disuadir a estos delincuentes y sus métodos para aplacar la infección pasan cada vez más por ser proactivos contra la basura y desanimar a sus emisores. ¿Como? Desconcertando a los robots y ajustando nuestros servicios webs para que sólo permitan la interacción entre humanos.
La idea es estupenda, mientras tanto yo sigo limpiando.
Ya somos dos, mira que en mi blog comenta poquita gente, pero es que la mitad de los comentarios son de spammers de eso que ponen simplemente click here y cosas así, nos vamos a hacer limpiadores profesionales a este paso…
Un saludo.