Fundar una empresa con menos de 5.000 dólares y dar la campanada es el nuevo ideal 2.0. Poquísimos son los elegidos, pero algunos proyectos logran no sólo un triunfo incuestionable sino, además, convertirse en una especie de estándar ‘de facto’ para los usuarios.
Esa suerte, ese golpe de mano, lo ha conseguido digg, un proyecto que ha redefinido los usos de la comunidad y le ha dado a los internautas un canal para desarrollar un nuevo tipo de conversación. Digg ya es un modelo para muchos, una especie de nueva patente libre.
Su fundador, Kevin Rose, lleva meses llenando portadas pero tras él está Jay Adelson, su CEO, el tipo que se encarga de que todo funcione y de tomar las decisiones que descubre en este podcast muchos de los secretos del milagro. Poco dinero al principio y una labor fundamental han centrado su trabajo: convertir una buena idea en un buen negocio. Ahora, con la primera labor cumplida, parece llegar la expansión:
“The best I can tell you is Digg as a concept can be applied to other content aside from news. Just wait and see what we”™re going to apply it to.”
vía> (como no) Digg