Esto del iPhone no es sólo un pedazo de negocio para Apple y AT&T, sino que genera una enorme oleada de beneficios paralelos que saltan mucho más allá de la industria de la electrónica. Y no hablamos de funditas de cuero, no, hablamos de ponerle precio a la paciencia.
A finales de esta semana, cuando se abran las tiendas y ese oscuro objeto de deseo esté disponible muchos de los potenciales compradores del chisme estarán trabajando y no podrán batirse en duelo en las colas para hacerse con una de las primeras unidades.
Pero para todo hay remedio y así, desde hace unos días, son muchos los anuncios que están apareciendo en plataformas como Craiglist de gente que se ofrece para aguantar la espera en nombre de los ansiosos. Por un precio de salida de 250 dólares son varios los que dan un paso al frente para pasar horas y horas hasta poder comprar un iPhone.
¿Alguien dijo buzz?