Vienen mal dadas, hay crisis y toca recortar gastos superfluos. Así que vamos a ir olvidándonos de lujos. En los años de la Gran Depresión el cine fue la vía de escape tanto como los VHS hicieron menos amargos los malos años ochenta o los DVDs nos acompañaron cuando la economía mundial tuvo un hipo a comienzos de siglo.
¿Y cual será el soporte de ocio que nos hará más leve este trago? Lo más evidente es pensar en la televisión por cable o en los DVDs pero las cifras apuntan en otra dirección: es Internet la que va a capitalizar el dinero dedicado a gastos audiovisuales.
Así, dice Nielsen, la venta de DVDs está empezando a tropezar y, según recoge el NYTimes, el mal momento por el que empiezan a pasar algunas familias hace que corten el grifo de la televisión por cable. Los tiempos de ajuste hacen que el ingenio aflore: ¿para que pagar por algo que se puede encontrar más barato? ¿Para que pagar por algo que en Internet se consigue gratis?
JupiterResearch apunta con claridad hacia el nuevo camino: cuando el bolsillo sufre las primeras víctimas son el cine y los paquetes de televisión de pago. ¿A qué no estamos dispuestos a renunciar? Efectivamente, la conexión a Internet.
Por ahora el reembolso que le supone a la Industria del ocio multimedia su inversión en Red es pequeño. Pero hay recorrido: regalar películas en YouTube es el sendero fácil, iTunes es el destino obvio, pero también empiezan a aflorar opciones como Hulu. Revisen la lista: ninguna de las alternativas tiene formato físico. El DVD fue el último gran soporte de masas. Vayan arrinconando su flamante Blu Ray (ay, espero que no tuviesen un HD- DVD) y hagan hueco a su conexión a Internet y, como mucho, guarden un espacio para un disco duro decente. El plástico ha pasado a mejor vida.
muy buen post. sí señor. no había pensado este enfoque
Se veía venir, hace tiempo que abandoné los soportes físicos (con la excepción de algún HDD para backups), un poco antes de suprimir la televisión (toda, la primera la pública), las distintas redes P2P compiten por los usuarios pero cada vez están peor, lo que viene es el streaming y el almacenamiento on-line. Aplicaciones y documentos en la red, cada vez más trabajo on-line… de lleno en la era cyberpunk ;)
Totalmente. Antes me privo por completo del cine que dejar de pagar mi conexión de banda ancha. Además en el tercer mundo los dvd piratas cuestan como 50 centavos de euro (una temporada de Gossip Girl sale como a 2 euros) y no me da vergüenza comprarlos y decirlo. Asi que la industria del ocio tendrá que ponerse las pilas para hacernos gastar a todos los que vivimos en esta parte del mundo, en crisis desde que me acuerdo.