
Cada enfrentamiento militar de los últimos años ha venido acompañado por un coro de voces de protesta que ha encontrado en la Red y sus herramientas un altavoz para la queja más o menos masiva. En esta nueva plaza discuten todos los bandos y el ingenio se sofistica hasta llevar los mensajes (y la propaganda) a escenarios como, por ejemplo, los videojuegos.
La reciente crisis de Oriente Próximo nos deja un par de ejemplos heladores que hemos encontrado en WaterCoolerGames: en ambos casos la misión es la de acabar con Nasrallah, líder de Hezbolá, por medios tales cómo un bombardeo, una cabeza de cerdo o una paloma (de la paz) muerta”¦
Otros experimentos huyen del humor para exponer, con frialdad estadística, los resultados de esta operación militar sobre el Líbano o de la ocupación estadounidense de Irak: cuenten ataúdes, comparen las desgracias.
La estadística no es fria, lo que si es, con una evidencia espantosa, es una manipulación política del sufrimiento; p.e.: la creación de un grupo americano y otro iraquí, aunque ambos sufren el mismo terrorismo internacional.