
Youtube sufrió en la tarde del domingo una caída poco habitual. Fue inaccesible durante más de una hora por culpa de una acción censora de las autoridades paquistaníes, que intentando impedir que sus ciudadanos viesen imágenes consideradas blasfemas, derribaron una de las webs más poderosas de la Red. Aunque involuntario, el bloqueo global del portal de Google -que durante la caída no mostró ni la carta de ajuste para sus millones de vídeos publicados- es uno de los mayores ataques contra la libertad de expresión online, y pone de manifiesto que las páginas web pueden ser mucho más vulnerables de lo que creemos.
¿Exagerando? Todo depende de lo que nos fiemos de las operadoras. La principal compañía de telecomunicaciones paquistaní ha sido en esta ocasión la encargada sin dejar a medio mundo sin Youtube durante una tarde. ¿Cómo lo hizo? Emitiendo, por mandato gubernamental, una instrucción que desviaba todo el tráfico destinado al portal de Google hacia su propia red, engañando a los navegadores sobre la verdadera ubicación de Youtube.com.
La orden estaba destinada a dejar en un limbo a sus internautas, para “protegerles” de las blasfemias, pero se filtró a otras operadoras, y en menos de un minutos el enrutamiento erróneo se había distribuido por todo internet. Un desastre que afortunadamente pudo solventarse con prontitud, pero que pone de manifiesto un agujero de seguridad que pese a conocerse desde hace años sigue siendo una amenaza contra la seguridad online.
En esta ocasión se ha tratado de un error, pero imaginen que operadoras estatales de los países enemigos de internet decidieran ponerse de acuerdo para librarnos de sitios molestos como Wordpress, Google, Youtube, Bloglines… Sería el mayor acto de censura de la historia y, podría contar con posibilidades de éxito.
Uno de los motivos que al parecer evitarían este tipo de ataques es que al redirigir el tráfico del sitio atacado contra su propia red la operadora paquistaní creo un enorme ataque de denegación de servicio contra su propia red, viéndose obligada a desconecar totalmente a Pakistán de internet para solventar el problema. Un poco de justicia poética como castigo a los censores.
LA EXPRESIÓN NOS CONVIERTE EN SERES RACIONALES, PERO LA FALTA DE ELLA , LA FALTA DE LIBERTAD, HACE QUE CUAN ARBOL SIN AGUA NOS ENDUREZCAMOS Y NOS QUEDEMOS SIN SALVIA O SIN VIDA…….