Lo cuentan en Kriptópolis y, honradamente, no salimos de nuestro estupor. El amor, sus derivadas más felices y sus peores y más dolorosos abismos han sido siempre el caldo de cultivo de la vida. Pero cuando todo falla, cuando se rompe la magia, el ser humano se convierte en su peor versión. Zaheridos somos capaces de cualquier cosa.
Incluso de hackear a nuestro ex. O de intentarlo.
Esta es la historia de una ruptura dolorosa, de un intento fatuo de destruir, de repetir el daño sufrido. Un día le dejas tus contraseñas a tu costilla. Poco después ella intenta tirar abajo tu red.
Sin duda la tecnología nos ofrece múltiples oportunidades de enriquecer nuestra vida y de reforzar nuestras neuras. Si no se convencen con el ejemplo anterior sigan leyendo.
Copio y pego de Servimedia: “El 40% de las españolas utiliza el teléfono móvil para tener localizada a su pareja”?. El estudio ha sido encargado por Siemens y tiene perlas como manzanas de grandes. Dos más para la reflexión:
- El 40% llama a su pareja una o dos veces cada jornada
- El mismo porcentaje manda SMS a diario
¿Qué no haremos por amor?
¿Sólo el 40%? Hay otro 40% que lo niega, pero se mira a diario: los mensajes recibidos, los enviados, las llamadas perdidas, recibidas y enviadas, la agenda de contactos y el calendario del móvil de su novio. Seguro.
Zaheridos?
No es mejor decir “heridos”?
No hay nada como ser un “periodista” pedante para poder “tirarte el rollo” con palabras que , si bien pueden ser validas en el diccionario, solamente un bicho raro las usa.
Y tu eres uno de ellos.
Que os den
Mucha gente no es capaz de encajar el despecho, y desgraciadamente oímos sus desafortunadas consecuencias prácticamente todas las semanas.
La verdad, la noticia de la “hacker” despechada casi tinta esta triste realidad de un color más humorístico.
Yo estoy seguro de que le movil tiene mucho ke ver en el 100% de la rupturas…
Totalmente de acuerdo con Odywan…
pues yo formo parte el n% de personas que rompen sus relaciones por no querer ser controladas las 25 horas de dia.
TE OLVIDARÉ
Yo olvidaré tu amor sin reprocharte,
el que tu amor tan sólo me de penas,
como el soldado se olvida que lo esperan
como el gorrión olvida ciertas tardes
yo olvidaré tu amor aunque me muera.
Yo olvidaré tu amor que fue tan puro,
como las tardes de sol y de violetas,
aunque padezca, pues también me abrumo,
yo olvidaré tu amor sin odio alguno
con la grandeza del mejor poeta.
SALOMÓN BORRASCA