Siempre se da por supuesto que los tópicos suelen albergar una parte de verdad (remota y distorsionada, claro). Uno de los lugares comunes más habituales cuando se piensa en Estados Unidos es su propensión al litigio, a la denuncia, al recurso rápido a los tribunales. Pues vayan sumando otro ejemplo.
Una adolescente tejana ha denunciado a MySpace por no proteger con la suficiente diligencia y firmeza a sus miembros menores de edad. La joven, de 14 años, fue asaltada en su página por otro usuario de 19 años que la engaño con tretas y mentiras para “ganarse su confianza y lograr su número de teléfono“.
Este es sólo un caso, pero ya se venía hablando desde hace meses de los problemas a los que se tendría que enfrentar esta red social. Su enorme tamaño y su crecimiento vertiginoso ha provocado que ciertas lagunas queden al descubierto y que los ‘avisos legales’ y las medidas de control tengan que adecuarse a una nueva dimensión más apropiada para este frenético gigantismo.
MySpace ha salido como un rayo a defender su sistema de garantías y a pedir la colaboración de todos para lograr una Red más segura, nada fuera de lo previsble.
Por cierto, el abogado de la muchacha (y de su madre) ya ha puesto precio al acoso: piden 30 millones de dólares.