Qué les voy a contar a ustedes que no sepan: los congresos son aburridos. Y claro, por eso necesitamos Internet, para entretenernos si los ponentes salen al ruedo con más de 20 diapositivas.
Por eso cuando falla la conexión nos ponemos rabiosos. No se crean que es sólo por no poder lanzarnos a tuitear o a escribir fascinantes crónicas en directo. No, realmente es para menear la chancleta viendo vídeos de YouTube.
Llegados a este punto de exigencia, los hoteles se han puesto las pilas para satisfacer las necesidades de un nuevo tipo de cliente que no sólo revisa su correo sino que se conecta a redes de P2P y organiza sesiones en videoconferencias.
No se pierdan el reportajillo del NYTimes sobre como los centros de conferencias y hoteles están modernizándose para dar cabida a eventos profesionales y luego recuerden cuanto pagaron por una conexión pírrica la última vez que pasaron una noche fuera de casa.
qué razón tienes Ícaro !! mira este tuit de @angelmaría es el tuit que más ilusión me hizo en la celebración del pasado ficod2008 :-D